Domingo 10 de agosto del 2008 Internacionales

Evo Morales se enfrenta a su futuro en una Bolivia partida

LA PAZ | RAÚL PEÑARANDA, PARA EL UNIVERSO

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EL ALTO, Bolivia. El presidente boliviano Evo Morales en el cierre de su campaña para el referéndum de hoy llamó a revocar el mandato a los ocho prefectos, a quienes calificó “dictadores civiles”.

Los bolivianos, que enfrentan una crisis política, acuden  al plebiscito revocatorio.

Más de cuatro millones de bolivianos deciden hoy en las urnas si el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García y ocho de los nueve prefectos (gobernadores) del país, la mayoría opositores, siguen o no en sus cargos.

Morales expresó su deseo de que Bolivia defina un nuevo escenario político y llegue a la reconciliación con el referéndum. En tanto, el líder  opositor Jorge Quiroga advirtió que votar a favor del Presidente significará apoyar al mandatario venezolano Hugo Chávez y al régimen iraní.

Evo Morales, que nació en el seno de una familia campesina muy pobre y cuando niño fue pastor de llamas, busca hoy ser ratificado en el poder para por lo menos completar un mandato presidencial, en medio de la la oposición de poderosos sectores económicos de Bolivia.

Morales ha nacionalizado los hidrocarburos en Bolivia, aprobado una ley de reforma agraria y convocado a una Asamblea Constituyente, pero su gestión ha tenido la oposición de sectores dirigenciales de las regiones bolivianas más ricas, ubicadas en la Amazonía.

Hay dos escenarios. Morales tiene una alta popularidad en la región andina, pero sus niveles de apoyo decrecen mucho en las tierras bajas, que han demandado autonomía administrativa y política contra sus políticas de corte centralista.

Cuatro millones de bolivianos están habilitados para votar hoy en el referéndum revocatorio en el que el Presidente espera salir fortalecido.

Ocho de nueve prefectos también deberán enfrentar la posibilidad de ser revocados, según una polémica ley propuesta por el oficialismo en diciembre pasado y sorpresivamente aprobada en mayo por el Senado, controlado por la oposición.

La consulta permitiría superar un conflicto entre las reformas de línea indigenista socialista de Morales y las demandas de autonomía levantadas como bandera por la oposición conservadora en las regiones.

Morales, que acaba de ser reelecto secretario ejecutivo de los campesinos productores de coca, sería ratificado en el cargo por alrededor del 60% de los votos, según encuestas independientes publicadas recientemente, para completar su mandato hasta el 2010.

El que es considerado el primer presidente indígena de Bolivia, nació en 1959 en la localidad altiplánica de Orinoca, en el andino departamento de Oruro, 250 km al sur de La Paz, la sede de gobierno. Cuando era adolescente se trasladó a la capital del departamento a seguir sus estudios escolares. Para financiarlos trabajó como panadero, ladrillero y trompetista.

Cuando a principio de los años 80 la crisis económica azotó a gran parte del país, Morales se trasladó a la región tropical del Chapare –en el centro de Bolivia– para trabajar en plantaciones de coca. Pero sería uno de sus grandes intereses, el fútbol, el que lo llevaría a la política: un sindicato local lo contactó por su fama como buen deportista y le ofreció ser su “secretario de deportes”. Luego adquiriría más relevancia hasta que en 1994 fue elegido máximo dirigente de los campesinos cocaleros de Bolivia.

Desde esa posición se convirtió en el dirigente social más prominente de Bolivia y organizó medidas que cercaban a los gobiernos de turno, como prolongados bloqueos de carreteras o marchas campesinas. En 1997 aceptó ser candidato a diputado, obteniendo más del 80% de los votos en su circunscripción, la votación más alta de esos comicios. El 2002 fue por primera vez candidato a la Presidencia, al liderar el Movimiento Al Socialismo (MAS). Logró 21% de los votos, a menos de dos puntos del primero, el empresario y líder de derecha Gonzalo Sánchez de Lozada.

Sánchez de Lozada, inició en el 2002 una dura gestión presidencial teniendo a Morales como el jefe de la oposición, tanto en las movilizaciones callejeras como en el Congreso. El entonces presidente, que gobernó exitosamente entre 1993 y 1997, en su segunda gestión tuvo que renunciar en octubre del 2003 frente a una ola de protestas.

El cargo recayó entonces en el Vicepresidente Carlos Mesa, que también fue forzado a dimitir dos años después. Finalmente, el entonces presidente de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez, tomó el poder con el objetivo de llamar a elecciones, en diciembre de 2005. Es cuando Morales logró el 53,7% de los sufragios, la votación más alta de la historia democrática. Hoy, el mandatario espera obtener por lo menos esa misma votación.

Personajes
Se someten a la revocatoria
 

El Vicepresidente
Álvaro García Linera, también presidente del Congreso, es un intelectual de familia acomodada y ancestro europeo, ex guerrillero e indigenista. Alertó esta semana de que la derecha boliviana intenta “recuperarse de manera desesperada” e invitó a los bolivianos “a no caer en las provocaciones de la derecha fascista”.

Cochabamba
El tercer departamento en importancia del país. Su prefecto, Manfred Reyes Villa, fue un alcalde popular en la capital del departamento, pero cuestionado en el agro. Ha resistido judicialmente el referéndum y ha señalado que no acatará los resultados, lo que hace prever posibles manifestaciones de violencia.

Tarija
Este pequeño departamento colindante con Argentina, en el sur, es uno de los más ricos de Bolivia, porque abarca el 80% del gas de exportación. Su prefecto, Mario Cossío, es un importante dirigente político que ha hecho de la autonomía su mayor bandera. Los sondeos señalan que es difícil que sea revocado.

Santa Cruz
Es el centro de la oposición regional a Morales. Los sondeos prevén que su prefecto, Rubén Costas, será ratificado, pese a que necesita más del 54% de los votos. Costas, uno de los líderes opositores más importantes, podría obtener un apoyo que lo afiance en su rol de impulsor de las autonomías.

Beni
Departamento amazónico con una economía pequeña, basada casi solo en la ganadería y donde el rechazo al Presidente es alto. Su prefecto, Ernesto Suárez, sería ratificado hoy, según sondeos. Su dirigencia coordina casi todas sus acciones con Santa Cruz.

Pando
El más pequeño y nuevo, fronterizo con Brasil. La migración de campesinos de las tierras altas ha debilitado a dirigentes tradicionales, como el prefecto Leopoldo Fernández. El oficialismo prevé que sea el primero de las tierras bajas en pasar de la oposición al oficialismo.

La Paz
Pese a la alta popularidad de Evo Morales en la ciudad y departamento de La Paz, el prefecto es el opositor José Luis Paredes. Con el curioso mecanismo del referéndum, al haber obtenido en el 2005 el 37% de los votos, Paredes puede ser revocado solo con el 38% de votos en contra. Analistas prevén que pierda.

Oruro
Colindante con La Paz, es el departamento natal de Evo Morales, donde tiene alto apoyo. Sin embargo, el prefecto Luis Aguilar –del oficialismo– tiene baja popularidad y se prevé su remoción. Varios dirigentes oficialistas esperan poder competir por ese puesto.

Potosí
Ubicado en la región surandina, con alto apoyo a Morales, pero al igual que Oruro, desea revocar a su prefecto, Mario Virreira. El presidente de la empresa petrolera estatal YPFB, Santos Ramírez, y aliado de Morales, podría ser el nuevo prefecto.

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