Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 10 de agosto del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Un día como hoy
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios

La insignia de honor de peleadores jóvenes

ampliar imagen ampliar imagen

Aunque la oreja de coliflor, común entre los peleadores en las artes marciales mixtas, es curable, muchos no se atienden.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Agosto 10, 2008

Por MICHAEL BRICK

¿Está su hijo involucrado en las artes marciales mixtas? Revise sus orejas.

Previamente un deporte prohibido y censurado por su brutalidad, el estilo de pelea conocido como artes marciales mixtas se ha moderado para ganar la aprobación gubernamental, un leal público televisivo y cientos de gimnasios que entrenan a jóvenes en todo Estados Unidos. Ahora, para anunciar su llegada completa, han hecho suya una lesión característica: la oreja de coliflor.

Una deformidad iniciada por el trauma repetitivo, la oreja de coliflor puede arrugar el oído externo hasta que parezca una concha deformada.

En Estados Unidos, profesionales, amateurs y adolescentes han empezado a dejar sus orejas sin atender o las han tratado solos y lucen sus orejas arrugadas, endurecidas y blanquecinas como insignias de honor.

“Definitivamente es parte de la cultura”, indicó John H. Park, terapeuta físico en Rockville, Maryland, que se especializa en tratar a participantes en las artes marciales mixtas. “Dicen, ‘a las chicas les gusta porque saben que eres peleador’”.

Para las artes marciales mixtas, una combinación de boxeo, lucha y jujitsu, la oreja de coliflor se ha convertido en un símbolo de hombría que se luce con orgullo.

“Es una oreja de hombre”, expresó Nisar Loynab, de 15 años, que entrena en Capital Jiu-Jitsu, en Alexandria, Virginia. “Cuando tienes oreja de coliflor, realmente eres hombre”. Comentó que sus orejas adoloridas aún no se habían calcificado. Al dejarlas sin tratar, espera cultivar la apariencia de luchadores más experimentados.

La oreja de coliflor difiere de otras lesiones en un aspecto revelador. Aunque la mayoría de los atletas tiende a pecar de exagerar al tratar una lesión, los peleadores la desarrollan al evitar el cuidado médico.

La condición empieza cuando al arrugarse, jalarse y frotarse la oreja se crea un coágulo de sangre entre el cartílago y el tejido conectivo de la parte superior de la oreja, indicó Gregory Ator, especialista en otología en el Centro Médico de la Universidad de Kansas. Esto puede ser seguido por infecciones e hinchazón.

Si es correctamente drenada, suturada e aislada, puede recuperarse.

La condición no representa ninguna amenaza seria a la audición, afirmó Ator. Pero sin cuidado médico, el tejido cicatrizado puede darle otra forma a la piel y al cartílago para dejar el oído externo con un aspecto destrozado.

La oreja de coliflor se anunció al público estadounidense durante una transmisión el 31 de mayo, cuando la oreja de un peleador británico explotó en una lluvia de sangre y pus. La pelea fue detenida como nocaut técnico, lo que causó controversia entre los fanáticos, promotores rivales y algunos funcionarios de las artes marciales mixtas.

El vencedor declarado, Kimbo Slice, había sido promocionado como la estrella. El perdedor, James Thompson, que había llevado la ventaja en la tarjeta de puntuación, insistió en que estaba listo para continuar .

En retrospectiva, algunos consideraron que el tamaño de su oreja y el volumen del chorro de sangre eran sospechosos. Según una teoría popular, la oreja había sido llenada de sangre para lograr un efecto dramático.

“La mayoría de los peleadores tiene cierto grado de oreja de coliflor”, dijo Aaron Stark, de 32 años, peleador profesional del equipo Team Quest de la International Fight League.

Stark toma pocas medidas preventivas. “Puedes usar un protector para la cabeza, pero un protector es molesto”, dijo.

Jeff Hammond, de 24 años, peleador amateur de Texas, empezó a curar su caso más reciente de oreja de coliflor en abril. Buscó tratamiento para su primer caso, que se desarrolló el año pasado.

Pero esta vez no tiene planes similares. Su enfoque hacia la higiene del oído deja perplejo a su entrenador,

Drew Arthur, de 57 años. La teoría de Arthur sobre la oreja de coliflor es la siguiente: “Creo que es esta generación. Tiene una actitud egoísta, y piensa, ‘puedo tomar mis propias decisiones’. Hay mucho más independencia y estos chicos dicen, ‘leí esto en internet’, o ‘vi a un chamo drenar su oreja’, cuando deberían estar en un consultorio médico”.


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531
Clasificados: 593 4 2495566 Suscripciones: 1-800-DIARIO

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados