Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 10 de agosto del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Un día como hoy
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times
ANÁLISIS

El balance de poder está cambiando

ampliar imagen ampliar imagen

China ya no se contenta con tomar consejos comerciales de Occidente. Una fábrica óptica en Wuhan.
Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Agosto 10, 2008

Por DAVID E. SANGER

En las últimas dos décadas, China consiguió transformar las fuerzas de la globalización en un exitoso proyecto antipobreza. ¿Cómo se explica entonces que cuando la última ronda de negociaciones sobre comercio mundial estalló a fines de julio, poniendo fin a siete años de tratativas para bajar las tarifas y liberar el comercio en todo el mundo, el país con la mano en el detonador fuera China?

La respuesta tiene que ver con la forma en que cambió el mundo y con la forma en que los chinos ven el futuro. No es que los chinos piensen que la gran era de la globalización ya pasó.

Nada que ver. La deslumbrante Pekín de hoy fue construida sobre dólares, yen y euros que fueron ganados en el mundo entero, y que ahora vuelven a ser prestados a Estados Unidos. Pero la época en que el libre comercio se organizaba de acuerdo con las normas de Occidente parece superada, y pocos lloran su desaparición.

El sistema está siendo repensado en China e India y otros países que pasaron los años 90 tratando de integrarse al sistema comercial global.

Presentaron su solicitud para incorporarse a la Organización Mundial del Comercio y utilizaron sus mandatos para acelerar reformas a nivel interno y fomentar exportaciones baratas. Pero ahora, con esa fase, ya terminaron.

Cuando hace poco los chinos finalmente desenchufaron a la llamada ronda de Doha de negociaciones comerciales del respirador artificial, formando equipo con India para decir que no dejarían de proteger a los agricultores para bajar las tarifas sobre sus exportaciones industriales en expansión, no fue una sorpresa.

No fue una cuestión de tasas arancelarias. Fue un cambio fundamental en el poder –capacidad de fabricación, know-how y capital– que Estados Unidos recién empieza a apreciar.

“Esto no significa el colapso de la globalización”, dijo Adam Segal, miembro del Consejo de Relaciones Internacionales que estudia a China. “Los chinos sienten que no tienen por qué aguantar a gente que les da sermones acerca de cómo manejar su economía”.

“El modelo de este tipo de ‘ronda global’ sencillamente ya no es viable”, dijo Charlene Barshefsky, representante comercial estadounidense en la administración Clinton.

“El comercio surge en el mundo entero y todo se para por años porque se discute sobre los productos agrícolas”.

Barshefsky defiende un enfoque muy diferente: incorporar a un número limitado de grandes jugadores en convenios que sean específicos de las industrias más importantes. No hay un solo “modelo chino” para dirigir una megaeconomía.

Es una mezcla. De los europeos y los japoneses, los chinos tomaron el concepto de proteger las industrias esenciales. Pero los chinos se han dado cuenta rápidamente de que la caída de Japón se produjo en parte porque nunca creó una cultura de innovación.

Por eso están experimentan con empresas como Lenovo, un sofisticado fabricante informático, también es sponsor chino corporativo de los Juegos Olímpicos. Su diseño ganó el concurso por la antorcha olímpica.

Lenovo fabrica las laptop ThinkPad, empresa que adquirió comprando la totalidad de las operaciones de computadoras de IBM hace dos años y medio.

Con todo, al preguntarles qué pensaban del hecho que su antorcha se hubiera convertido en un objeto no sólo de orgullo para China, sino de protesta en su contra, un integrante del equipo se detuvo y dijo: “No hablamos demasiado de política. Tenemos mucho que hacer”.


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531
Clasificados: 593 4 2495566 Suscripciones: 1-800-DIARIO

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados