Bolivia celebra mañana una consulta que decidirá sobre diez revocatorias.
Tras una semana de extrema tensión social y política, el gobierno boliviano denunció que hay un “clima de sedición” para derrocar al presidente Evo Morales, que mañana se someterá, junto a otros ocho de los nueve prefectos, a un polémico referéndum revocatorio.
El jueves el alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, declaró que las Fuerzas Armadas “deberían tumbar ya al Gobierno porque no sirve para nada”.
La semana que pasó el presidente Evo Morales demostró su alta popularidad en las regiones andinas de Bolivia, pero a la vez vivió en carne propia el grave rechazo que le profesan los habitantes de las zonas bajas.
En cuatro días, la oposición logró evitar que Morales pueda trasladarse a cinco ciudades de las tierras bajas y los valles, e impidió que se celebre una minicumbre presidencial con los mandatarios de Venezuela y Argentina, en Tarija. Mientras, en el altiplano, un grupo de mineros destruyó un puente e incendió un bus en una violenta protesta que terminó con dos trabajadores muertos por impactos de bala aparentemente disparados por la Policía.
La oposición regional moviliza a manifestantes que toman los aeropuertos para evitar que el Presidente pueda aterrizar y realizar sus visitas a regiones de las tierras bajas.
“Lo que ha sucedido son actos de sedición, de desacato y organización de fuerzas ilegales, paramilitares, para atentar contra todas las libertades públicas”, dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Dirigencias agrícolas han organizado una frontal oposición, luchando por la autonomía política y económica, que impida una reforma agraria planteada por el oficialismo y otras medidas que empresarios consideran contrarias a sus intereses.
Encuestas señalan que el Presidente goza de una popularidad del 60%, y que su ratificación estaría garantizada, pero con un apoyo concentrado en la región andina. Sin embargo, el gobierno espera demostrar mañana que también en las tierras bajas tiene respaldo, pero que son solo las élites regionales las que movilizan manifestantes para afectar sus medidas.
Analistas indican que el referéndum podría fortalecer, por lo menos transitoriamente, a Morales, pero la polarización no se resolverá. Los sondeos además refieren que también será ratificado el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, una de las mayores figuras de la oposición.
El oficialismo espera obtener dos prefecturas en su área de influencia: la de La Paz, de José Paredes, y la de Cochabamba, con Manfred Reyes. En ambos casos, las encuestas prevén que serán revocados.
Sin embargo, Reyes Villa ya ha señalado que no aceptará el resultado de la votación y que no renunciará si pierde, argumentando que el referéndum es contrario a la Constitución. Grupos sociales afines al gobierno amenazan con sacar por la fuerza a Reyes si pierde, lo que hace temer situaciones de violencia.
Morales inició su gestión en enero de 2006, que debe concluir el 2010.
Una prefectura clave
Una prefectura que, según encuestas, podría captar el gobierno es la de Pando, en la amazonía, en la que el prefecto opositor Leopoldo Fernández no tiene respaldo suficiente. Ello significaría la victoria simbólica más grande de Evo Morales, porque reflejaría que en las tierras bajas la población lo apoya pero las dirigencias impiden a esos sectores expresarse.
Apoyo
Ecuador ratificó ayer su respaldo al presidente Evo Morales y rechazó cualquier “intento golpista, separatista o secesionista” en Bolivia. “El gobierno del Ecuador, al manifestar su preocupación por la tensión política que vive la hermana República de Bolivia, reitera su respaldo a Evo Morales, presidente elegido democráticamente”, señaló la Cancillería.