El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) suspendió el control de supervivencia para los jubilados. En la última semana se registraron colas y problemas de atención. En las unidades médicas en donde se anunció que se realizarían las supervivencias no hubo difusión adecuada entre el personal.
A estas oficinas debían llegar los jubilados para comprobar que estaban vivos, requisito que les permite seguir recibiendo la pensión mensual.
Este registro que se efectúa cada dos años en el IESS, fue calificado por los jubilados como un trámite “engorroso”. Por ello se modificará el próximo lunes la resolución 100 vigente para que en adelante se haga un cruce de información con la base de datos del Registro Civil y los hospitales de la entidad.
Ramiro González, presidente del Consejo Directivo del IESS, explicó que en la presente fase no se pensó usar al Registro Civil porque en el pasado hubo problemas con reportes de información; los registraban como muertos a jubilados vivos, cuando se les suspendían las pensiones llegaban las quejas.
Para tomar la decisión bastó una llamada del presidente Rafael Correa, quien le hizo la petición telefónica, al igual que los jubilados.
El vocal Luis Idrovo (quien representa a los jubilados) explicó que existen casos de familiares que tienen ‘poderes notariados’ para el cobro y después del fallecimiento continúan recibiendo la pensión. Pero en algún momento se descubre el perjuicio y se recobra el dinero vía juicio coactivo.
El IESS preveía registrar a 167.637 jubilados. El año pasado concluyó la supervivencia de viudas y huérfanos. 2.300 beneficiarios de montepío no acudieron a la superviviencia y sus pensiones fueron suspendidas.
Mensualmente, el IESS destina para el pago de pensiones a 83 mil beneficiarios de montepío y a los jubilados alrededor de $ 63 millones.