De Nepal a Europa, la situación de los derechos humanos en China fue denunciada este viernes en numerosas manifestaciones en todo el mundo coincidiendo con la inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing, una vitrina de los avances económicos del gigante asiático.
Mientras millones de chinos se preparaban para celebrar el esperado evento, que arrancará exactamente a las 20:08 locales (12:08 GMT), la controversia sobre los derechos humanos en China y la libertad de expresión se acentuaba.
En Nepal, la policía anunció la detención de 800 exiliados tibetanos por haberse manifestado cerca de la embajada de China en Katmandú.
"Queremos mostrar a los millones de personas que van a mirar la ceremonia de apertura de los JO y a los cientos de atletas que en el Tíbet no existen los derechos humanos", afirmó Tashi Tsering, estudiante tibetano.
Desde los disturbios y la represión china en Lhasa, la capital del Tíbet, en marzo pasado, Katmandú es escenario de protestas diarias contra Pekín.
En Hong Kong, un británico de 33 años fue detenido luego de haber escalado un puente y desplegado dos pancartas a favor de los derechos humanos y de la democracia que decían: "El pueblo de China quiere libertad" y "Queremos derechos humanos y democracia".
Desde el miércoles pasado, tres militantes de derechos humanos han visto denegada su entrada a Hong Kong.
Varias asociaciones defensoras de los derechos humanos prevén manifestaciones para el sábado por la mañana cuando comiencen las pruebas de equitación.
Horas antes de la inauguración de los XXIX Juegos Olímpicos, el presidente estadounidense, George W. Bush, abogó por la "libertad de expresión", al inaugurar la nueva embajada de Estados Unidos en Beijing.
"Creemos con firmeza que las sociedades que permiten la libertad de expresión tienden a ser más prósperas y más pacíficas", afirmó Bush.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, que también viajó a Bejing, afirmó que es necesario "acompañar a China hacia el respeto de los valores que son los nuestros".
"No se boicotea a un cuarto de la humanidad", sostuvo Sarkozy antes de reunirse con el presidente chino, Hu Jintao y con el primer ministro chino Wen Jiabao.
En un acto espectacular, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) pirateó una frecuencia de FM en Beijing para difundir mensajes en francés, inglés, chino y mandarín sobre la libertad de expresión en China.
"Cualesquiera que sean las medidas que adopten, no lograrán poner fin a la libertad de expresión", afirmaba ese mensaje dirigido a las autoridades chinas difundido a las 08:08 locales (00:08 GMT).
Robert Menard, secretario general de RSF, llamó a las autoridades chinas a liberar a los presos de opinión y a dejar de obstaculizar las frecuencias de radios internacionales que emiten en chino.
En varias partes de Europa se realizarán manifestaciones, vigilias y otro actos por asociaciones de apoyo a los tibetanos y al movimiento espiritual Falung Gong.
En París, la justicia derogó este viernes la prohibición policial de manifestarse ante la embajada china, convocada por RSF, que antes se concentrará frente al lujoso restaurante parisino Fouquet's, en la avenida de los Campos Elíseos, donde el presidente francés, el conservador Nicolás Sarkozy, festejó su victoria a la presidencia en mayo de 2007.
Unos 127 atletas, de los cuales unos 40 participarán en los JO de Beijing, firmaron una carta abierta al presidente chino pidiendo el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión y la libertad de culto.
Una curiosa protesta fue la convocada por una Alcaldía del sur de Francia, que llamó a sus habitantes a "apagar la televisión" cuando se empiece a transmitir la ceremonia inaugural para recordar así al pueblo tibetano.
La bandera tibetana flameará en el ayuntamiento de ese pueblo, Mouans-Sartoux, hasta el 24 de agosto, último día de estas polémicas olimpiadas.