Rusia y Georgia se acusaron mutuamente este viernes de la escalada de violencia en la república separatista georgiana de Osetia del Sur, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
El Consejo de Seguridad se reunió por segunda vez en unas horas en Nueva York este viernes por la tarde para intentar adoptar un cese del fuego.
Durante esta reunión de varias horas, el embajador georgiano ante la ONU Irakli Alasania acusó a Moscú de haber "comenzado una invasión militar" de Georgia.
El diplomático georgiano mostró sobre un mapa todos los lugares de Georgia bombardeados por la aviación rusa desde el comienzo de la escalada en la noche del jueves al viernes.
"Se trata de un desafío a la comunidad internacional", estimó Alasania, que demandó un cese inmediato de "estos actos criminales", un cese del fuego y la apertura de negociaciones.
El embajador de Rusia ante la ONU Vitaly Churkin hizo a su turno responsable totalmente a Tbilissi de la escalada del conflicto, declarando que los "ataques de Georgia contra Osetia del Sur estaban siendo conducidos en connivencia con algunos miembros del Consejo de Seguridad".
"Una catástrofe humanitaria está en curso", aseguró Churkin. Denunció operaciones de "limpieza étnica" que según él estaban sucediendo en los pueblos, y recordó que muchos rusos vivían en la pequeña república separatista, independiente de facto de Tbilissi.