- AGO. 08, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
El salmón, la caballa, el arenque y la sardina son los más ricos en omega-3 y ayudan a reducir los problemas cerebrovasculares.
Comer atún y otros pescados grasos puede ayudar a frenar la pérdida de memoria, además de reducir el riesgo de sufrir un infarto cerebral, según un estudio de investigadores finlandeses. Quienes comen pescado con alto contenido de ácidos omega-3 preparado a la plancha o al horno -no frito- son menos propensos a sufrir lesiones cerebrales “silenciosas”, que pueden causar pérdida de memoria y demencia y están vinculadas con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), dijo Jyrki Virtanen, de la Universidad de Kuopio, en Finlandia.
“Hallazgos previos han mostrado que el pescado y el aceite de pescado pueden ayudar a impedir un accidente cerebrovascular, pero este es uno de los pocos trabajos que contempla el efecto del pescado en las lesiones cerebrales que pasan inadvertidas en personas mayores sanas”, indicó Virtanen, quien dirigió el estudio.
Los ácidos grasos omega-3 también se encuentran en el salmón, la caballa, el arenque, la sardina y en otros alimentos como la nuez.
También se ha mostrado que proporcionan un efecto antiinflamatorio y han sido relacionadas con un menor riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca.
El equipo finlandés estudió a 3.660 personas de 65 años y más que fueron sometidas a controles cerebrales con cinco años de diferencia para detectar anomalías cerebrales “silenciosas”, o infartos, halladas en aproximadamente el 20% de las personas que estaban sanas.
Los investigadores hallaron que los hombres y mujeres que comían pescado rico en omega-3 tenían un riesgo del 26% menor de sufrir lesiones cerebrales sin percibirlo.
Comer pescado graso una vez a la semana condujo a una reducción del riesgo del 13%, comparado con las personas en cuyas dietas no se incluía este tipo de pescado, según publicaron los investigadores en la revista Neurology.
Por alguna razón, el pescado frito no parecía tener los mismos beneficios, añadieron los autores.
“Mientras que comer atún y otros tipos de pescado parece que ayuda a proteger frente a la pérdida de memoria y los ACV, estos resultados no se hallaron en las personas que habitualmente comían pescado frito”, dijo Virtanen.
El grupo de consumidores australianos Choice evaluó paralelamente varios suplementos y halló que dos porciones semanales de pescado rico en ácidos grasos omega 3, como las sardinas, la caballa, el arenque y el salmón, puede mejorar la función cerebral, tanto o más que las píldoras con ginkgo biloba y aceite de pescado.
“Los suplementos o productos basados a hierbas no son una opción inteligente. Pero comer más pescado realmente lo es”, dijo el portavoz de Choice, Christopher Zinn, en un comunicado.