- AGO. 07, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Pese a que previamente autoridades del Gobierno dijeron estar abiertos a dialogar con la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), anoche el presidente Rafael Correa volvió con sus críticas a la cúpula de la Iglesia por las diferencias que tiene con este sector por el proyecto de nueva Constitución.
Esta vez desde el púlpito de la iglesia de La Merced, en Quito, durante la ceremonia por los 80 años de creación de la Procuraduría del Estado, Correa dijo que “todo cristiano debe ser humanista, una de las esencias del Evangelio; y esta Constitución es humanista. Evangelio en nombre del cual se instauró la Santa Inquisición, se cristianizó forzosamente a los pueblos originales de nuestra América Latina (...). Hay muchos que en nombre del Evangelio se creen hasta con derecho a matar”, precisó.
Mientras Ricardo Patiño, ministro Coordinador de la Política, dijo antes que “ojalá (la jerarquía católica) acepte esa conversación pública sobre los artículos que desgraciadamente están interpretando”.
Por su parte, la Arquidiócesis de Quito respaldó la posición de la CEE y los pronunciamientos del arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui.