Jueves 07 de agosto del 2008 | 08:44 Internacionales

Junta mauritana promete elecciones libres

AP | NOUAKCHOTT

Al día siguiente de derrocar al gobierno, la nueva junta militar de Mauritania anunció este jueves que realizará elecciones libres y transparentes  lo antes posible.

Los líderes de la junta no anunciaron la fecha de los comicios ni la razón por la que derrocaron al gobierno salido de las urnas hace 15 meses encabezado por el presidente Sidi Cheikh Ould Abdalaí, el primero de elección popular en dos décadas.

Manifestantes que pidieron la restauración del gobierno derrocado fueron reprimidos con gases lacrimógenos.

Un centenar de manifestantes se congregaron frente al parlamento con pancartas que rezaban,  No al golpe. Sí a nuestro presidente legítimo.

Se desconocía el paradero del presidente depuesto.

Abdalaí y el parlamento habían mantenido una creciente batalla política por el acercamiento del mandatario con los extremistas islámicos, sus lazos con los aliados de un ex dictador y sus acusaciones de corrupción y malversación de fondos públicos. El golpe comenzó la madrugada del miércoles después que Abdalaí cesó a cuatro generales, al parecer por respaldar a los legisladores.

Hasta que tengan lugar las elecciones, Mauritania será gobernada por un consejo de 11 miembros que garantizarán el formal funcionamiento de las instituciones, según una declaración de la junta leída durante la noche en la televisión nacional. El consejo quedará encabezado por el comandante de la Guardia Presidencial, el general Mohamed Ould Abdel Aziz, uno de los cuatro generales despedidos el miércoles.

Mantendremos un diálogo con todos los partidos políticos y todas las instituciones cívicas para organizar las elecciones, dijo la junta.

El incruento golpe del miércoles es un reflejo de las luchas intestinas para gobernar este país de extremada pobreza, a caballo entre el mundo árabe y el Africa negra, con su modesta producción de crudo y abundantes recursos pesqueros.

El jueves por la mañana los comerciantes reanudaron sus actividades, los taxistas y conductores de autobuses continuaron rodando en la capital y los burócratas acudieron a sus puestos de trabajo.

El anterior golpe ocurrido en Mauritania, en el 2005, fue altamente popular y silenciosamente aplaudido en el extranjero por haber puesto fin a 21 años de gobierno de un impopular dictador, lo que facilitó las elecciones del 2007 que devolvió el poder al gobierno civil.

Internacionales

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.