- AGO. 07, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Evo Morales no pudo ir a Sucre para ceremonia por fiesta nacional.
LA PAZ. El presidente Evo Morales (c) y su gabinete, dieron en La Paz el discurso por el aniversario de la fundación de Bolivia.
TARIJA, Bolivia. Grupos de mujeres marcharon ayer, en la fiesta patria, por las autonomías y en rechazo al gobierno central.
En Sucre, la capital histórica de Bolivia, hubo protestas y se impidió realizar el principal acto oficial.
Después de una jornada de violencia vivida el martes, que dejó dos muertos, el presidente boliviano Evo Morales pasó el día de un triste aniversario patrio recluido en la ciudad de La Paz, sede del gobierno, y forzado a no asistir a los actos oficiales que se realizaron en Sucre, la capital histórica del país.
Las autoridades regionales de Sucre amenazaron con hechos de violencia si el mandatario visitaba la ciudad, que demanda la capitalidad plena del país, rechazada por Morales. La celebración de la independencia se realiza generalmente en Sucre, con una sesión de honor de los tres poderes del Estado. Bolivia obtuvo su independencia de España el 6 de agosto de 1825.
Finalmente, las autoridades del departamento de Chuquisaca, cuya capital es Sucre, desarrollaron los actos sin la mayoría de los congresistas y en ausencia del cuerpo diplomático y organismos internacionales.
A tres días del referéndum revocatorio al que tienen que someterse Morales y ocho de los nueve prefectos (gobernadores) regionales, el país vivió uno de sus más deslucidos días de la independencia.
Morales dio un “informe a la nación” ante varios miles de sus adherentes desde el balcón del Palacio de Gobierno, en el que no mencionó los muertos del martes ni los sucesos que impidieron en Tarija la llegada de los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez.
En su discurso destacó los supuestos éxitos económicos de su gestión y demandó a la oposición a “no tenerle miedo al voto del pueblo”, en referencia al referéndum a realizarse este domingo. Un desfile cívico-militar cerró el breve discurso presidencial.
El mandatario ha tenido crecientes dificultades para trasladarse a las regiones amazónicas y de tierras bajas del país, donde su popularidad es muy baja, pues debe enfrentar constantes manifestaciones alrededor de los aeropuertos locales, para evitar que aterrice. En esas regiones es considerado enemigo de las autonomías departamentales (provinciales).
Cercado por varias protestas que han generado represión y críticas de la oposición, el Presidente y su Gobierno ven al referéndum revocatorio que se realizará el domingo como la única manera para legitimar su poder. Diversas encuestas independientes prevén que Morales ganará con alrededor del 60% de votos, aunque ese respaldo está fuertemente concentrado en La Paz, sede del gobierno, y otras regiones andinas, mientras en el resto del país su popularidad es muy baja.
Al referéndum tienen que someterse el Presidente y ocho de los nueve prefectos (gobernadores) del país.
El martes, un grupo de mineros que exige la eliminación del sistema individual de pensiones, vigente en el país desde hace una década, enfrentó a la Policía en una carretera del altiplano boliviano cercana a La Paz y logró destruir un puente y quemar un bus de pasajeros.
En la represión posterior, dos trabajadores mineros murieron por impactos de bala. El mismo día, en la sureña ciudad de Tarija, manifestantes antigubernamentales lograron que el Presidente al igual que Fernández y Chávez suspendieran la minicumbre organizada para ese día.
“Todos estos son intentos de la oposición, que está desesperada, porque saldrá derrotada del referéndum. Por eso es que el gobierno garantiza el referéndum, para que el ciudadano pueda decirle “no” a la violencia de la oposición de una manera democrática, con los votos”, dijo el ministro del Interior (Gobierno), Alfredo Rada.
El gobierno considera que el referéndum podría demostrar que, tras dos años y medio en el poder, Morales tiene aún mayor respaldo del 53,7% obtenido en las elecciones de diciembre del 2005.
También espera poder obtener por lo menos dos prefecturas (gobernaciones) actualmente en manos opositoras y situadas en la región andina, las de La Paz y Cochabamba.
La oposición ha acusado al referéndum de ser “inconstitucional” e “ilegal” y ha tratado por las vías judiciales de que sea suspendido.
Sin embargo, fue el Senado, controlado por la oposición, el que viabilizó la realización del referendo revocatorio en mayo del año pasado.
MÁS DATOS: Represalia
Sin sesión
El Gobierno impidió al Senado, dominado por la oposición, celebrar su sesión de honor por la Fiesta Nacional en la Casa de la Libertad, en Sucre, donde se creó el país en 1825.
Tradición
En la Casa de la Libertad nació Bolivia el 6 de agosto de 1825, y allí se celebra la Fiesta Nacional encabezada por el presidente.