La Iglesia Católica paraguaya no se identificará con el gobierno del ex obispo Fernando Lugo, que asumirá la presidencia el 15 de agosto próximo, señaló este miércoles un comunicado de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP).
"La Iglesia Católica (paraguaya) no se identifica con el nuevo Gobierno. Reiteramos que no podemos descuidar la labor pastoral para incursionar en el campo político", sostuvo un comunicado divulgado hoy, bajo la firma del arzobispo de Asunción, monseñor Pastor Cuquejo.
En el escrito se promete apoyar "toda política de bien común" que promueva el nuevo gobierno pero advirtió que mantendrá "una actitud crítica contructiva con respecto a la gestión del gobierno".
El presidente electo paraguayo recibió una dispensa del papa Benedicto XVI para ejercer su gobierno de cinco años y le instó a conservar su fe.
Monseñor Cuquejo dijo a periodistas que el próximo jefe de Estado de Paraguay tiene la posibilidad de retornar al episcopado al terminar su mandato de gobierno, si la Santa Sede lo aprueba. Lugo fue obispo de la diócesis de San Pedro, el departamento más pobre del país. En diciembre de 2006 pidió la dispensa del papa para incursionar en política pero el Vaticano le respondió con una suspensión "a divinis".
Sin embargo, hace una semana, cuatro meses después de ser electo con el 40% de los votos, el sumo pontífice, "por el bien del Paraguay", lo redujo a la condición de laico, como solicitó el ex prelado.
Sustentado por una coalición llamada Alianza Patriótica para el Cambio (APC), el nuevo presidente derrotó el 20 de abril a Blanca Ovelar del Partido Colorado (30%), resultado que selló el fin de la hegemonía en el poder de ese nucleamiento político por espacio de 61 años ininterrumpidos.