- AGO. 06, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Control.
Comerciantes y ciudadanos de Tulcán expresaron su malestar debido a que las ocho UPC (Unidades de Policía Comunitaria) no serán suficientes para entregar los tiques de gas de uso doméstico en Tulcán.
Esto ante la propuesta de Jorge Dávila, coordinador de la Policía Comunitaria en Tulcán, quien informó que las UPC han sido consideradas para instalar los cajeros automáticos en donde los ciudadanos podrán retirar sus tiques para adquirir las bombonas de gas licuado de petróleo (GLP).
El proyecto nace después de que la Dirección Nacional de Hidrocarburos (DNH) está intentando implementar una forma ordenada de distribución del GLP en esta ciudad fronteriza, donde se estima que el 25% se va hacia Colombia, de contrabando.
Sin embargo, las ocho UPC no cubren las 22 zonas creadas por la DNH para la entrega de las bombonas de gas.
Las UPC están ubicadas, en su mayoría, en el norte de la ciudad, en la parroquia González Suárez, donde la población es menor a los habitantes registrados en el sur o en la parroquia Tulcán, y donde el número de residentes es del 52%.
Beneficios de las UPC
La decisión de instalar los cajeros automáticos en las UPC se la toma debido a la seguridad que existe en estos lugares, donde estarán resguardados por la Policía, así como también por la ubicación en la que se encuentran los UPC en Tulcán, lo que va a facilitar la obtención de los tiques a la ciudadanía, señaló Dávila.
Agregó que hace diez días personal de la DNH de Quito analizó y tomó las medidas para instalar los cajeros.
Además, se comprobó que el lugar donde se los ubicará estén protegidos de la lluvia y los rayos del sol.
Esta propuesta ya fue aprobada por la Dirección Nacional de Hidrocarburos y entrará en vigencia a partir de septiembre de este año.
Al momento, los habitantes de Tulcán hacen largas filas en las afueras de la DNH, esperando que se los incluya dentro del catastro o actualizando datos para poder retirar sus tiques.
En la actualidad la entrega del GLP se realiza a través de los repartidores de los barrios con la presencia de delegados de la DNH y el Ejército.