Los comisionados negaron que tales cambios se hayan realizado de manera “arbitraria”.
Sin dar detalles de las supresiones, unificaciones y recopilaciones hechas al proyecto de nueva Constitución; Xavier Flores, integrante de la Comisión de Redacción Final, admitió que se hicieron reformas notorias al proyecto de nueva Constitución.
“El artículo 47 (del Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea) reformado (el 10 de junio pasado) sí permite que esta Comisión no sea solo de redacción, sino que tenía amplias facultades para realizar otro tipo de supresiones, unificaciones, que ciertamente implicaron una reforma notoria al texto”, expresó.
Los comisionados María Augusta Veintimilla, Tarquino Orellana y Flores rechazaron ayer en Quito las versiones de que se hayan cambiado los textos constitucionales de forma arbitraria.
Sostuvieron que la Comisión tuvo facultades legislativas sobre los textos (iniciativas o redacciones alternativas al articulado) a raíz de la reforma reglamentaria en mención; pero, la atribución de aprobar y votar todas las sugerencias era exclusiva de los asambleístas en el Pleno de la Constituyente.
Pese a las explicaciones generales, la Comisión dijo que no entregó un informe detallado de su trabajo por dos razones: falta de tiempo y porque de acuerdo al Reglamento la Comisión no tenía que explicar cada paso que daba.
“El informe con todos los detalles sobre repeticiones, recuperaciones o correcciones era de imposible factura (...). Se trabajó a contrarreloj y con un texto muy extenso”, dijo Flores.
Al preguntarles sobre la eliminación del Consejo de Visión Estratégica, denunciado por Pablo Lucio Paredes (FYa), y la subida en el porcentaje de personas inscritas en el Registro Electoral del 8% al 12% para convocar a una Asamblea Constituyente los comisionados dijeron desconocer sobre estos cambios.
A lo largo de la semana, varios asambleístas, como León Roldós (RED) y Diana Acosta (antes de PAIS), han mostrado textos que no fueron aprobados en el Pleno de la Asamblea.
Orellana agregó que la comparación entre el texto del sábado 19 de julio y el del jueves 24 de julio no cabe, porque el primero era un documento aún en construcción.
“Se habla de haber cambiado los textos, no creo que en ninguna circunstancia se haya dado una situación de esa naturaleza (...). Es una aseveración peligrosa que tiene ciertamente consecuencias penales”, advirtió el jurista.
En el ámbito lingüístico, María Augusta Veintimilla recalcó que se unificó el uso de los tiempos verbales y se adecuó el lenguaje de género, con el fin de que exista una redacción homogénea y clara.
La Comisión trabajó durante 14 días del 10 al 24 de julio y, en ese lapso, presentó dos informes; el 20 de julio entregó el primero con 15 observaciones, de las cuales 9 fueron aceptadas por el Pleno; y, el 24 de julio otro con una fe de erratas, producto de un “proceso de revisión ulterior”.
Esto, pese a que el tercer inciso del artículo 47 del Reglamento decía que el texto (de la Comisión) debió ser puesto a consideración del Pleno con 5 días de anticipación.
Sobre la anunciada denuncia del abogado Joffre Campaña, asesor del alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, Flores señaló que las actas están a disposición de todos, no solo de la Fiscalía, y han sido refrendadas por la Secretaría de la Asamblea.
Textuales
Xavier Flores
Comisionado
“Probablemente del artículo 47 reformado (del Reglamento Interno de la Asamblea), el señor (Joffre) Campaña tenga que coincidir con nosotros que nuestras facultades eran mucho más amplias y que implicaban una serie de cambios al texto constitucional que
no tienen nada que ver con la adulteración”.
Tarquino Orellana
Comisionado
“Teníamos una función de colegisladores que le correspondía exclusivamente a la Asamblea conocerla y aprobarla”.