El piloto británico señaló que la falla de Felipe Masa (Ferrari) le permite seguir líder en la F1.
El piloto británico Lewis Hamilton se mostró aliviado ayer luego de que su retraso en las posiciones del Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno, debido a una pinchadura, se viera opacado por la catastrófica falla en el motor de la Ferrari de Felipe Massa sobre el final de la carrera.
El inglés de la escudería McLaren, cuyo neumático delantero izquierdo reventó a mediados de la competencia y lo obligó a parar en boxes, ya estaba resignado a perder su liderazgo en el campeonato a manos del brasileño Massa.
Sin embargo, cuando faltaban tres vueltas, el conductor de Ferrari se detuvo repentinamente frente a la tribuna principal, permitiendo al compañero de equipo de Hamilton, el finlandés Heikki Kovalainen, avanzar a la punta y adjudicarse su primera victoria en la F1.
“No fue tan malo como podría haber sido, ni tampoco tan bueno”, manifestó Hamilton tras finalizar quinto para sumar al menos 4 puntos.
El brasileño cayó al tercer lugar en el campeonato, 3 puntos por detrás del campeón del mundo Kimi Raikkonen y 8 menos que Hamilton.
“Solo me advirtieron de la posibilidad de aceite sobre la recta principal”, contó Hamilton cuando se le preguntó acerca de lo que había escuchado por la radio del equipo respecto a la mala fortuna de Massa.
El inglés dijo que solamente pensó en que significaba “un lugar más adelante para él en la clasificación de la carrera”.
Mentalidad positiva
Massa optó por tener una mirada positiva a pesar de haber sufrido la que él describió como una de las mayores frustraciones de su campaña deportiva.
“Es realmente doloroso que me haya pasado después de una carrera tan buena, pero la confianza sigue intacta”, expresó el sudamericano, quien destacó el rendimiento mostrado por su auto en el circuito de Hungaroring.