Brasil construirá dos refinerías para producir derivados de petróleo destinados exclusivamente al mercado externo a partir de 2016 y no pretende exportar crudo sin refinar cuando su producción supere el consumo interno, dijo este martes el ministro de Minas y Energía, Edson Lobao.
"Nosotros decidimos instalar refinerías 'premium' orientadas hacia la exportación de productos derivados con valor agregado y no pretendemos exportar petróleo bruto", dijo el ministro.
El gobierno brasileño anunció que planea construir cuatro refinerías en los estados de Pernambuco, Ceará y Maranhao (noreste) y en Rio de Janeiro (sudeste) para ampliar su capacidad de refino.
Las dos refinerías 'premium' en Maranhao y Ceará, con capacidad de refinar hasta 900.000 barriles diarios de crudo se destinarán a la producción de diesel con las especificaciones técnicas exigidas pelos mercados de Japón, Estados Unidos y Europa, informó este martes el diario Valor Económico.
El presidente de la estatal Petrobras, José Sergio Gabrielli, dijo en declaraciones a ese diario que la decisión de construir cuatro refinerías ya estaba tomada, pero que los planes se aceleraron con los nuevos descubrimientos de petróleo en la plataforma submarina.
Petrobras informó que invertirá 43.000 millones de dólares hasta 2016 en la construcción de las cuatro refinerías, con lo cual espera elevar su capacidad de refinación de los actuales 1,79 millones de barriles diarios a 3,2 millones en 2016.
En noviembre, Petrobrás anunció el descubrimiento de un gran yacimiento, el el campo Tupí, con reservas a gran profundidad estimadas entre 5.000 y 8.000 millones de barriles, que podrían aumentar en 50% las reservas de crudo del país.
Esos yacimientos, de petróleo de alta calidad, pueden ser parte de lo que el país ya definió como una nueva región petrolera mundial, aunque su extracción es mucho más difícil y cara, ya que ese crudo se encuentra a miles de metros bajo el mar, bajo una gruesa capa de sal.