Indígenas latinoamericanos demandaron este martes que los programas de lucha contra el VIH-sida, las investigaciones y los servicios de salud tomen en cuenta las particularidades culturales de los pueblos indígenas para lograr una mejor prevención y atención médica hacia los portadores.
"Los políticos que hacen las campañas no incluyen una para los indígenas, como si no existiéramos o fuéramos seres asexuados", dijo Amaranta Gómez, indígena zapoteca que pertenece a los "muxe", homosexuales de los pueblos indígenas de Oaxaca (sur de México), que son aceptados social y culturalmente por sus comunidades.
Al participar en una mesa sobre indígenas y VIH en la XVII Conferencia Internacional sobre sida que se realiza en la Ciudad de México, Amaranta criticó a las agencias de las Naciones Unidas por la visión "moralista" que tienen hacia los pueblos indígenas, a los que no quieren hablar directamente de sexualidad.
"Nunca nos hablan de VIH, de enfermedades de transmisión sexual o del virus del papiloma humano en nuestro idioma, tienen una visión muy miope de los pueblos indígenas", añadió esta mujer que pertenece a una comunidad donde los hombres que adoptan una identidad femenina son objeto de orgullo en la familia.
Willy Morales, indígena mapuche williche de Chile que vive con sida, señaló de su lado que la no existencia de programas sobre VIH es parte de la discriminación y del no reconocimiento a los pueblos indígenas del continente americano.
"Ni siquiera contamos con estadísticas sobre personas indígenas con VIH-sida. Cuando a uno le hacen la prueba de VIH, en ningún lado te preguntan si eres indígena. Dirigir campañas sobre VIH-sida a poblaciones indígenas es un reconocimiento a la deuda histórica hacia los pueblos originarios", añadió Willy, presidente de la única organización de enfermos de sida indígenas de Chile.