Lunes 04 de agosto del 2008 | 16:57 Política

Analista político cuestiona distribución de poderes del Estado

A criterio del analista político, Hernán Pérez Loose, el proyecto de Constitución 2008, elaborado por la Asamblea Nacional Constituyente, no cumple con el propósito de una constitución, que es básicamente, la organización y distribución del poder en varias instancias.

"El constitucionalismo nace en occidente precisamente como una necesidad de que el poder sea controlado, sea organizado, sea de alguna manera compartido y no quede en manos de pocas personas", sostuvo.

Refirió que la Constitución de 1998, que ha regido uno de los periodos más inestables en el país desde que se la aprobó hasta la actualidad, se le recargó de poder al Ejecutivo, pero en el proyecto del 2008 no solo se reproduce "con una excesiva preminencia sobre otras funciones del Estado", sino que las aumenta exageradamente, mientras que los otros poderes han sido de alguna manera minados en su fortaleza, dijo.

"Creo que entre más poder recae en una de las funciones, en este caso la Ejecutiva, los problemas van a surgir más temprano que tarde", mencionó el analista a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).

ENTREVISTA

Pregunta. ¿Qué perjuicios corre la democracia si es que una de las funciones tiene mayor poder que las otras?

Respuesta. El propósito de la Constitución, el elemento crítico de ella, básicamente, es la organización y control del poder, la distribución del poder en varias instancias.

El constitucionalismo nace en occidente precisamente como una necesidad de que el poder sea controlado, sea organizado, sea de alguna manera compartido, y no quede en manos de pocas personas. Toda la historia, básicamente de occidente, de derecho constitucional, gira alrededor cómo se comparte el poder político, como se evita que el poder político esté en una sola mano o en pocas manos.

Lamentablemente, en el proyecto se observa no solamente que el proyecto reproduce algunos de los oficios que tenía la Constitucion anterior con respecto a una excesiva preminencia del Ejecutivo sobre otras funciones del Estado, sino que las aumenta exgeradamente.

Para entender esto quizá no es solamente importante revisar lo que dice la Constitución, el proyecto en la parte de la Función Ejecutiva, sino ver cómo los otros poderes del Estado han sido de alguna manera minados en su fortaleza tradicional, para entender cómo el Poder Ejecutivo queda intocado y hasta yo diría pues, robustecido.

P. Durante los debates en la Asamblea Constituyente, en Montecristi, desde el movimiento oficialista de PAIS se expuso la necesidad de garantizar la gobernablidad en el país, ante la inestabilidad presentada en la última decada, ¿es con esta Constitución como se va lograr esto, cree usted?

R. Hay en América Latina una tendencia acentuada y creo que de eso un poco pecó la reforma del 98, de creer que la gobernabilidad en un país, en una sociedad, se logra a base de dar una mayor concentración de poder al Ejecutivo. La idea es que el Ejecutivo, estando en manos básicamente de una sola persona, a diferencia del Congreso donde hay varias voces, el Ejecutivo puede ser un factor de estabilización, de mando, de poner orden, etc; y a eso se lo ve como gobernabilidad.

La experiencia ha dicho lo contrario, América Latina donde el presidencialismo ha sido la norma general, digamos histórica por una copia que se hizo muy temprano del modelo americano, no ha sido pues la región más estable de América Latina; y creo que entre más poder recae en una de las funciones, en este caso la Ejecutiva, los problemas van a surgir más temprano que tarde. Mire usted, la Constitución del 98 ya fue un ejercicio de recargarle o de darle mucho poder al Ejecutivo, y fue uno de los periodos más inestables el que tuvimos a partir del 98 a la fecha actual.

P. Ahora, proyectándonos un poco, si es que en el referéndum se aprueba este proyecto de Constitución, ¿cuáles son las deventajas de que por ejemplo entre las facultades el presidente tiene representación y hasta que esa mayoría en un Consejo, que esto es una entidad nueva que se crearía, encargada de nombrar a quienes deben asumir los organismos de control del Estado?

R. Una de las frases que realmente ha llamado a la atención y gustó a muchos, por parte del Presidente de la República, es aquella que nos dijo en su inauguración: que ya no era un cambio de época sino que había cambiado la época.

Leyendo la Constitución no parece así. Se mueve a partir de un supuesto, que al Congreso va lo peor de la clase  política, va una pandilla de gente desalmada, de ambiciosos por el poder y por la riqueza, y que lo que hay que hacer ahora al Congreso es quitarle y quitarle la mayor cantidad de atribuciones y dárselas o al Ejecutivo, verdad, o una fórmula que ahora se ha encontrado de un poder paralelo que va a tener la Función Legislativa.

Yo creo que ahí está un problea muy serio que yo le veo a la Constitución, el haberle creado, haber minado la voluntad popular que es la que representa, es realmente el Congreso, y haber creado esta organización paralela que no tiene un origen democrático, tiene origen corporativo, verdad, tiene un origen muy muy complicado de entenderlo en la que se esconden tras unos concursos de méritos organizados por instituciones que no son necesariamente elegidas y no responden a una rendición de cuentas por parte de este superorganismo que lo que va a hacer es minarle al Congreso. Y ahora la razón de ser es muy sencilla como muy simplista dicen. Supuestamente, en el Congreso, como tenemos esta carga del pasado, verdad, de que tuvimos malas experiencias con los congresos pasados, entonces ahora hay que convalidar estas experiencias, prácticamente eliminándolo como un espacio democrático, como un espacio de legitimación del resto de las funciones.

P. ¿Desde el oficialismo se defiende que este Consejo Nacional de Transpariencia y Control Social lo conforman representantes de la sociedad civil, haciendo querer ver que va a haber transpariencia por ejemplo en los concursos de merecimiento, en la designación de dignidades?

R. Pero quién elige a los miembros de la sociedad civil, es un círculo vicioso, verdad, porque la sociedad civil no puede elegirse asímismo los miembros, que somos doce millones de personas, cuál es el sistema de elección que va a haber; pero si ya tenemos el Congreso, el Congreso es realmente la representación de la voluntad popular.

Hay unos mecanismos de elección visibles, hay una competencia electoral, y eso inclusive hay que revisar cómo se van a elegir, porque se habla de uno distrito, etc; bueno en todo caso hay una tradición. Ahora, esta nueva entidad que tiene la llave nada menos para elegir a los miembros de la Corte Suprema, a los miembros de las Corte Constitucional, que son por ejemplo una manera como se ha debilitado ahora a la cortes, al poder judicial, es poniéndole dos cabezas, así como se ha deblitado a los municipios, quitándole, restándole muchas atribuciones. 

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