El crítico de cine y profesor universitario dice que busca mantener las líneas de trabajo que han seguido los anteriores programadores de la sala MAAC Cine.
Marcelo Báez, maestro de la Escuela de Diseño y Comunicación Visual (Edcom) en la Escuela Politéctica del Litoral, unidad ejecutora del proyecto de operación del MAAC Cine, es el tercer programador de la sala desde que la entidad académica asumió su administración en enero pasado.
El también crítico de cine ejerce el cargo de programador desde el pasado 1 de agosto y afirma que por sus conocimientos sobre el séptimo arte fue convocado para cumplir con dicha función.
Él indica, además, que la programación siempre ha sido positiva. Durante estos meses ha sido muy cuidada, bien planificada, con títulos de alta valía estética.
¿Qué encontró al asumir la programación de la sala?
La programación de agosto, que he revisado a través de la revista, contiene títulos valiosos, como los de los maestros Billy Wilder y Ernst Lubitsch. Presentar a ambos genios en el MAAC Cine resulta un logro, ya que se van a poder espectar títulos difíciles de conseguir en nuestro medio.
Como espectador, ¿considera que ha habido una buena oferta en cuanto a programación, tanto con Ochoymedio (primer administrador de la sala) como con la Espol?
Más que como espectador, como profesor de materias audiovisuales, nunca dejé de encontrar para mis alumnos filmes en el MAAC Cine que me permitieran darles luz sobre temas técnicos del séptimo arte. Cada semana los alumnos de la Universidad Santa María, Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y la Escuela Politécnica, donde laboro, fueron enviados para receptar lo más representativo del cine clásico y latinoamericano.
¿Sobre qué se asentará su trabajo como programador del MAAC Cine, es decir, qué aspectos fortalecerá y cuáles mantendrá?
El programador debe trabajar en equipo (no de manera aislada y solitaria) y se interrelaciona con personas como el administrador del MAAC Cine, las autoridades del Banco Central, el editor de la revista y el director de Edcom, por lo que tendremos una visión de conjunto en la programación. Las líneas de trabajo establecidas previamente por los anteriores programadores son positivas y seguiremos ese derrotero.
¿Cuáles son esas líneas de trabajo?
Esas líneas son, en esencia, exhibir filmes clásicos del cine universal que sean asequibles a la comunidad; culturizar más a la colectividad en temas relacionados con la técnica cinematográfica; permitir que los espectadores dialoguen con un cineasta en el espacio Encuentros con el director; exhibir películas infantiles los días domingos, con un taller de análisis audiovisual dirigido por estudiantes o docentes; y continuar con los Miércoles de puertas abiertas, donde la entrada es libre.
¿Cuál cree que ha sido su aporte a la ciudad como docente y crítico de cine y cuál cree que será su contribución como programador?
He intentado formar cinéfilos con alta capacidad crítica y analítica, jóvenes que se han acercado al cine clásico, al experimental y al llamado cine arte. Creo que mis dos libros
(Adivina quién cumplió 100 años y El gabinete del doctor cineman) sobre cine son un aporte a este puerto (Guayaquil), en la medida de que la crítica de cine es más una expresión capitalina. Mi aporte como programador del MAAC Cine será el de seguir incluyendo títulos significativos como el aprendiz del séptimo arte que soy.