Se quiere que este espacio sea manejado por otras organizaciones de jóvenes.
Un recurso de amparo para evitar que el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) cierre la Casa de la Juventud fue presentado el pasado 31 de julio por el coordinador de este organismo, Marlon Muñoz, ante el juez primero de lo civil de Guayaqiuil.
Esta decisión se tomó debido a que el martes 29 de julio llegó a las oficinas de la Casa de la Juventud (Gómez Rendón y Lizardo García) una orden de la Subsecretaría Regional del MIES de entregar en forma inmediata estas instalaciones, lo cual debía realizarse el viernes 1 de agosto.
La disposición tomó por sorpresa a Muñoz quien comentó que la entidad se constituyó el 27 de octubre del 2000 a propósito del convenio suscrito por el Ecuador, en la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud en Lisboa, Portugal.
Mediante la suscripción de dicho convenio, los estados participantes se comprometieron a dar prioridad a la aplicación de políticas dirigidas a los jóvenes, mujeres y hombres.
Desde su creación, la organización ha capacitado a cerca de 6.000 personas particularmente en la elaboración de trabajos con aluminio, vidrio y otros materiales. También con la firma de convenios con empresas que han conseguido donaciones de materiales y la adecuación de aulas para que sus alumnos hagan las prácticas.
En los próximos días también se iban a dictar clases de computación.
Actualmente, capacitan a 187 alumnos en técnicas de aluminio y vidrio.
Según el subsecretario del MIES, Kléber Loor, al no haberse renovado el convenio de comodato que fue suscrito con la entidad el 25 de agosto de 1999 y el cual vencía en el 2005, este Ministerio tiene la potestad de darlo por terminado.
Pero sobre aquello, Muñoz aclara que existe otro convenio que los respalda y es el firmado con la Subsecretaría de Trabajo y Acción Social del Litoral y Galápagos el 29 de octubre de 1999, época que se fusionó el Ministerio de Bienestar Social con el de Trabajo.
En él se estipula la autonomía y respeto entre las instituciones y sus políticas internas. Además, ratifica los convenios particulares firmados anteriormente con la ex Subsecretaría de Bienestar Social del Litoral, manteniéndolos con carácter de indefinidos dentro de la firma del presente convenio.
“Esta decisión se da en forma unilateral sin el previo y debido proceso para rescindir un contrato o convenio, tal como lo establece el art. 24 de la Constitución Política de la República del Ecuador vigente”, añade Muñoz.
Otro de los aspectos que el funcionario del MIES reclama, y por lo cual se habría dado en gran parte esta medida, es el hecho de que la Casa de la Juventud no habría cumplido con su cometido inicial que es el de implementar políticas para jóvenes, no solo en un área específica, sino en varias. “Queremos abrir este espacio para que otras organizaciones presenten propuestas en favor de los jóvenes”, señaló.
También, el funcionario considera que no se debería cobrar por los cursos, pues de por medio están la firma de convenios con entidades públicas.
Sobre ello, Muñoz dice que si se lo ha hecho es porque no han recibido los rubros correspondientes del gobierno. “Lo único que queremos es que este espacio no se cierre y estamos dispuestos a trabajar con otros organismos para seguir con esta labor”, concluyó Muñoz.
Kléber Loor
Subsecretario del MIES
“Haremos un llamado a diversas organizaciones de jóvenes para que implementen nuevos programas”.
Marlon Muñoz
Coordinador Casa de la Juventud
“Estamos dispuestos a trabajar con otros organismos pero que no suspendan la capacitación que se recibe actualmente”.