Algunos acudieron desde muy temprano a esta jornada que busca un cambio de actitud en la gente.
Al son del merengue “moviendo las caderas, moviendo las caderas, a la derecha a la izquierda”, Mercedes Ramírez, de 43 años, realizaba ayer un calentamiento junto con sus nietos Isaac ( 7 años), Ariana (5 años) y Jennifer (4 años), antes de participar en la IX Caminata por el corazón y la vida.
“Hace 29 años fui operada del corazón y creo que gracias a Dios lo que me mantiene en pie es el caminar y estar activa”, manifestó, mientras se disponía a buscar a su madre, Rosa Torres, de 85 años, que aprovechó unas de las carpas para tomarse la presión.
Ramírez fue una de las cientos de personas que se congregaron antes de las 06:00 en la av. José Santiago Castillo (junto al World Trade Center) para ser parte de esta caminata, organizada por el grupo de apoyo para la prevención de enfermedades cardiovasculares y la participación de la fundación Nuestra Belleza.
Antes de la caminata, los asistentes realizaron ejercicios y aeróbicos. Provistos de gorras, agua, ropa y zapatos deportivos esperaban el inicio del recorrido de cinco kilómetros de ida y vuelta por la misma avenida.
La mayoría lucía camisetas con la frase: Un corazón por la vida. ¡Miles de corazones unidos caminando por la salud!
El cardiólogo Roberto Lecaro, coordinador del evento, manifestó que la idea de reunir a miles de personas es para decirles “simbólicamente” que cambien de actitud sobre la salud del corazón.
Según Lecaro, este cambio se logra mejorando la alimentación, caminando todos los días 30 minutos y cinco veces a la semana, no fumar y sobre todo sonreír.
Jenny Torres, de 45 años, consideró que participando en esta jornada intenta prevenir enfermedades cardiovasculares. “Estar en movimiento es mejor que estar en la casa sentada viendo la televisión”, comentó esta mujer que acudió con otras cinco amigas.
En cambio, Carmen de Sánchez, de 61 años, asistió acompañada de su esposo, Pedro Sánchez, y su hija Irina, de 32 años. “Soy hipertensa y decidí que ahora voy a caminar y vine con mi familia”, dijo Carmen.
A poca distancia estaba Gladys Barrera Cajas, de 75 años, quien llegó a las 08:10. “Es beneficioso para todos porque nos distraemos y ejercitamos”.