El béisbol y su versión femenina, el sóftbol, se despedirán de los Juegos Olímpicos en Beijing, puesto que ambos deportes dejarán de figurar en el programa olímpico a partir de Londres-2012.
El torneo de béisbol se jugará del 13 al 23 de agosto y el de sóftbol del 12 al 21.
En béisbol, el título debería estar entre Japón, campeón del mundo, Cuba, vigente campeón olímpico, y Estados Unidos.
En sóftbol, las campeonas olímpicas estadounidenses son superfavoritas ante Japón, Australia e incluso China o Venezuela.
Excluidos de los Juegos Olímpicos en la 117ª sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) en julio de 2005, el béisbol, introducido en Barcelona en 1992, y el sóftbol, en Atlanta-1996, son víctimas de su falta de popularidad y del limitado interés que representan para la prensa escrita y la televisión.
Ambos deportes pagan el precio de no ser universalmente populares. El béisbol nunca logró atraer hacia los Juegos a sus grandes estrellas, que en casi todos los casos jugaban en grandes equipos norteamericanos. También fue víctima de muchos escándalos de dopaje.
Y, aunque la poderosa Federación Internacional (IBAF) asegurara que no renunciaba al regreso en 2016, parece difícil que el COI reconsidere una decisión tomada por los cardenales del olimpismo.
"Trabajamos muy duro para regresar a los Juegos en 2016 e incluso en 2012 si es posible. Creemos firmemente poder presentar al COI los motivos para reintroducir nuestro deporte", decía Harvey Schiller, presidente de la IBAF.
Y, para colmo de males, en Beijing aparte de Cuba, América Latina, gran proveedora de talentos para el campeonato norteamericano, no está presente en estos Juegos.
El título se dirimirá por tanto entre Corea del Sur, Taiwán, Canadá, China, Holanda, Japón, Estados Unidos y Cuba.
"Lo mejor que podemos hacer es dar un gran espectáculo en Beijing y demostrar nuestro entusiasmo", anunció Bob Watson, dirigente del equipo olímpico estadounidense y vicepresidente de la Liga (MLB).