La XVII Conferencia Internacional del Sida, que se inició anoche en Ciudad de México, ha sido organizada por la Sociedad Internacional del Sida, cuyo director ejecutivo, Craig McClure, habló en exclusiva para EL UNIVERSO sobre los anuncios más importantes que trae esta cita mundial y su incidencia en América Latina.
¿Cuáles son las buenas noticias que trae esta XVII Conferencia Internacional del Sida?
Hay dos cosas importantes: prevención y tratamientos. Tenemos buenas noticias sobre el acceso a tratamientos en el documento de Onusida de esta semana. Ya sabemos que hay tres millones de personas en el mundo de los países más pobres y de las naciones en desarrollo que ya tienen acceso, el año pasado había dos millones, entonces hay un millón más en un año. Es buena noticia, pero hay todavía un 67% de las personas en los países pobres que no tienen acceso y que necesitan, entonces tenemos mucho más que hacer. En prevención, por ejemplo, el año pasado había 2,7 millones de nuevos infectados, pero en el 2006 la cifra llegó a los 3 millones. El año pasado 2 millones de personas se murieron en vez de 2,2 millones en el 2006.
¿Qué población es la más afectada?
El problema es que en la mayoría de países del mundo, excepto en África subsahariana, la epidemia está concentrada en los hombres que tienen relaciones con hombres y en las personas que usan drogas. Ahí nos fijamos que la respuesta ha sido generalizada y es más fácil concretar los programas en las comunidades más afectadas. En el mundo solo uno de cada 20 hombres que practican sexo con otros hombres tienen acceso a los tratamientos y a la prevención. Esta situación es algo ridículo, lo cual nos indica que tenemos que hacer mucho más.
¿Cómo avanza la batalla contra el sida en el mundo?
La batalla contra el sida está bien, es por los derechos humanos y para las mujeres y los niños en las comunidades marginadas. Esa lucha la tenemos que intensificar.
¿Y en Latinoamérica?
Estoy muy contento de que la conferencia sea aquí, porque la batalla por los derechos humanos es muy fuerte, en México, Ecuador y también en otros países de América Latina. Ahora esa batalla por los derechos humanos es parte de la batalla contra el sida, está muy bien estar aquí para aprender de la gente local y de lo que ha hecho en los últimos años.
¿Había mucha expectativa por los avances de una vacuna contra el virus?
El año pasado fue difícil para la gente que investiga la vacuna, había un deseo muy grande que quedó anulado porque no hubo resultados positivos, pero es muy importante continuar con la investigación. La ciencia trata de hacer cosas para lograr la vacuna, y cuando hay resultados negativos también aprendemos mucho. Entonces la lucha para descubrir la vacuna debe continuar.