Un jefe de la guerrilla colombiana de las FARC ordenó fusilar hace unos tres meses a una pareja de ancianos “porque no podían caminar”, tras haber sido secuestrados el 2000, revelaron ayer sus hijos.
Gerardo Angulo y Carmenza Castañeda de Angulo fueron secuestrados el 19 de abril del 2000, cerca a Bogotá, y asesinados tres meses después.
“Fueron asesinados porque no podían caminar; a mi mamá las venas várices se le reventaban entre las botas y mi papá nunca la abandonó”.
Héctor Angulo, hijo de la pareja, afirmó que sus padres fueron secuestrados por un comando del frente 53 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que dirige Henry Castellanos Garzón, alias Romaña.