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Edición del DOMINGO 3 de Agosto del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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El principal equipo de Pepe Pancho es su familia. Tiene tres hijos, sus ‘pepitos’, con su esposa Rosita Enríquez.

Su esposa y sus  hijos viven ahora con él en Quito y también lo acompañaron a Colombia. Solo se distanciaron cuando se fue al Deportivo Azogues. Incluso festejaron con él su triunfo en el Maracaná.

Todos llevan alguno de los nombres de su padre y comparten con él las mismas aficiones: el fútbol y salir al cine. Francisco Andrés, de 16 años, es delantero en el equipo de su colegio John Dewey; José Francisco, de 13, y fiel copia de su padre, es volante ofensivo y entrena en Liga; José Gabriel, de 10, es el único que optó por el arco como su papá y practica en la Escuela Militar Eloy Alfaro.

Al referirse a su padre, sus hijos dicen que es bravo y muy exigente en los estudios. “Tenemos que sacar mínimo 17 o 18, si no nos quita las cosas que más nos gustan como el fútbol”.

En las tardes, su padre los lleva a los entrenamientos y en la noche al cine, que es el único lugar donde pueden estar en paz por estos días.

El mayor temor de José Francisco: “A faltarles a mis hijos, a no dejarlos enrumbados”. (Él quedó huérfano de padre cuando tenía 11 años).

Su debilidad: “Los buzos. Me gusta vestirme bien en el arco, entonces tengo una colección de ellos bastante grande. Me agrada en especial la marca Adidas (su auspiciante)”.

Otras aficiones:
“Me gusta el tenis. En Guayaquil teníamos una cancha”. ¿En la casa? “No, no soy tan pelucón”, dijo e indicó que estaba en una ciudadela (de la vía a Samborondón) donde tiene su casa.

¿En qué cree?: “Le tengo mucha devoción al Divino Niño e intento ir al santuario de Durán los 25 de cada mes”.

Su seña particular: José Francisco no puede abrir completamente su mano izquierda por una cicatriz que le quedó de su niñez en Ancón, cuando jugando “de equilibrista” cayó sobre una botella partida.

Sus mejores amigos en el fútbol: Raúl Noriega (juega actualmente en el equipo de la Universidad Católica) y Jaime Iván Kaviedes.

El futuro: “Hemos conversado con mi familia y nos hemos planteado jugar el Mundial de Sudáfrica 2010, y después retirarme”.


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