Quienes no quieren o no pueden acceder a la cirugía como medio de rejuvenecimiento facial tienen a su disposición este novedoso tratamiento para desacelerar el fotoenvejecimiento.
Mejorar la condición de pieles maltratadas y recuperar la lozanía, la firmeza y la humectación que empiezan a perderse paulatinamente a partir de los 30 años de edad, son algunos de los factores por los que millones de personas en todo el mundo busquen la forma de mejorar su apariencia para retardar el paso de los años.
Para revitalizar el rostro, los especialistas aplican la estimulación de la síntesis de colágeno y elastina (principales componentes del tejido conjuntivo) de la piel. “Como ya sabemos, esto se logra por medio de diferentes métodos como los peeling, el láser, la radiofrecuencia o la mesoterapia, pero la piel necesita mucho más que el aumento de la mencionada síntesis”, afirma la Dra. Martha Naranjo P.
“Hace más de diez años se descubrieron unas citoquinas (proteínas inmunoreguladoras) denominadas factores de crecimiento epidérmico (FCE), dada su capacidad de estimular el crecimiento de la piel. Actualmente sabemos que los fibroblastos (células del tejido conjuntivo) poseen receptores específicos a estos factores de crecimiento y que una vez unido el factor a su receptor comienza la estimulación y la síntesis de cada uno de los componentes de la dermis”, afirma la especialista, quien es máster en medicina estética y antienvejecimiento.
Es por eso que con los efectos del paso del tiempo, según Naranjo, los fibroblastos disminuyen la fabricación de estos FCE y van apareciendo gradualmente los signos del envejecimiento cutáneo (adelgazamiento de la piel, disminución en la cantidad de colágeno, desorganización de las fibras de elastina deshidratación, flacidez y arrugas).
Proveedor natural de FCE
Este tratamiento con células madre permite mejorar la piel del rostro mediante el uso de inyecciones de plasma rico en plaquetas extraídas de la sangre del propio paciente. “Afortunadamente, las plaquetas de nuestra sangre están repletas de estos factores de crecimiento epidérmico. De esa muestra de sangre se aíslan los factores de crecimiento epidérmico y se inyectan en la zona facial por mesoterapia.
A partir de ese momento, los FCE comienzan las etapas de remodelación y regeneración celular, iniciando así el proceso de rejuvenecimiento”.
Procedimiento completo
Un tratamiento, para ser considerado completo, debe restituir la mayor cantidad de elementos posibles. Por lo tanto, dice la doctora, es fundamental el aporte de extractos celulares de la piel, músculos, colágeno y elastina de origen animal, así como ácido hialurónico y glicosaminoglicanos, a fin de reconstruir la matriz extracelular y reparar el daño celular.
“Pero el proceso de envejecimiento es un hecho inexorable y no podemos evitar el paso de los años. Sin embargo, conocemos la importancia de la administración de antioxidantes con el objeto de contener los efectos del envejecimiento. Por tal motivo, el procedimiento se completa con la aplicación local de vitaminas A, E y C ácido alfa-lipoico, coenzima Q10, zinc y selenio, también por mesoterapia. Uno de los procedimientos que mejores resultados produce con el ADN”, asegura Naranjo.
Utilidad y ventajas
Intenta restituir o restablecer el normal funcionamiento del metabolismo cutáneo, deteriorado por el paso del tiempo mediante bioestimulación o activación biológica de los fibroplastos.
La principal ventaja es la de contar con un producto obtenido de la sangre del mismo paciente. Esto elimina el riesgo de reacciones alérgicas y de transmisión de enfermedades por contagio.
Pasos
Se extrae una muestra de sangre que es centrifugada y preparada por especialistas, en el consultorio y a la vista del propio paciente.
Esta preparación se aplica en el rostro, en forma intradérmica, en una sesión de mesoterapia facial. Se utiliza una delgadísima aguja, casi imperceptible.
Un remanente de plasma rico en sustancias nutritivas, pero no viables para la inyección intradérmica, se aplica en forma de gel o mascara facial, con el objeto de aprovechar todas las cualidades regeneradoras de esta preparación biológica propia del paciente.
Es aconsejable combinar esta técnica con otros tratamientos específicos de rejuvenecimiento facial como el teramat, peeling, antioxidantes, la vacuna antiedad y el tratamiento de factores de crecimiento domiciliario, que ayudan a mantener la piel saludable.
Sesiones
Se aconsejan, como mínimo, dos sesiones al año, repartidas una cada seis meses. Según el caso, lo ideal es realizar una aplicación cada tres meses.
Efectos
Se logra detener el proceso de envejecimiento y restaurar el normal funcionamiento de la piel, promoviendo una notable regeneración celular. Esto se traduce en una piel más joven, luminosa y lozana, con una mejor textura y disminución de la flacidez, así como una atenuación de las arrugas finas.
Fuente: Dra. Martha Naranjo Pincay, Centro Médico Splendor, Circunvalación Sur 909, entre Ilanes e Higueras. Telfs.: (04) 238-1880 y (04) 238-8308.