Reducir libras o centímetros puede tornarse en una lucha constante si no se consideran métodos adecuados. Expertos en la materia comparten diferentes procesos y consejos para lograrlo de manera positiva.
Si se trata de mantenerse delgada o delgado existen diferentes métodos. Iniciar una dieta es lo más conocido, pero ¿es suficiente para reducir libras y centímetros?
El doctor, con un diplomado en nutrición, Jaime Molina de la Vela, del Centro Médico Lain, explica que no existen las dietas estándares, incluso propone cambiar la palabra dieta, por plan de alimentos, pues cada metabolismo es diferente y para crear un programa adecuado es importante elaborar un historial clínico donde se pueda conocer su estado de salud, antecedentes patológicos y así establecer las causas que lo llevaron a subir de peso. Además de enterarse sobre sus hábitos alimenticios y la disponibilidad del paciente para cumplir el tratamiento.
Entre las alternativas está la thermogénesis, que consiste en colocar un vendaje elástico con sustancias lipoactivas, como el mentol o alcanfor, sobre las áreas que se requiere adelgazar, con el objetivo de crear un microclima frío y que el organismo responda a ese cambio de temperatura, quemando grasa localizada.
Como reacción al cambio de temperatura se cierran los vasos sanguíneos y ese estímulo libera sustancias a la circulación de la sangre llamadas catecolaminas (adrenalina, noradrenalina y hormonas tiroideas), incrementándose el metabolismo tres veces más, indica Molina.
Con 25 minutos de termogénesis se queman alrededor de 1.000 calorías y después de 23 aplicaciones durante 8 semanas se consiguen pérdidas de hasta 11 kilos (24 libras) en cada paciente y una significativa reducción de medidas en las zonas de aplicación, asegura.
Otra etapa complementaria es la thermogentibium, en ella se emplea un gel que tonifica e hidrata la piel flácida y mejora la microcirculación (capilares pequeños) al drenar los líquidos acumulados en el tejido adiposo. Así se ejerce una acción anticelulítica y antiestrías.
Y durante ambos procesos se utiliza Spectropach, (tipo parche) que tiene adherida una cápsula acuosa transparente que contiene centella asiática y fucus vesiculoso, que busca fomentar la redistribución de líquidos, la tonificación de la piel, entre más acciones.
La carboxiterapia es otra alternativa, esta se enfoca hacia las grasas localizadas. Sarita Hidalgo, terapeuta especializada en tratamientos reductores, del Centro estético Dharma Spa, explica que este método consiste en inyecciones de oxígeno en el área por reducir, que provocan el desdoblamiento de las moléculas de grasa para ser eliminadas a través de la orina.
Comenta también sobre el lumicell, masajes con una máquina que produce movimientos rotativos, los que logran remover los cúmulos de grasa en abdomen, caderas y piernas, complementando con ultrasonido, electrodos que estimulan las glándulas y aceleran el metabolismo, asegura Hidalgo.
Como punto de encuentro entre los tratamientos reductores está una dieta balanceada, “un plan de alimentos que adelgace pero que no haga que el paciente sufra de hambre, con proteínas, carbohidratos, grasas, frutas y lo que necesite según el estudio clínico necesario”, enfatiza Molina.
Para él, la regulación de los horarios de comida es un factor clave, pues si se transgrede, el organismo presentará ansiedad en todo momento. “Es un proceso donde la disciplina y determinación del paciente es fundamental para obtener resultados positivos y saludables”. enfatiza. (G.J.)