Empresas textileras aspiran aumentar las exportaciones en un 21% al finalizar este año; hay inversiones.
En un mercado donde el ecuatoriano se enfrenta a una oferta de prendas y telas que llegan de diferentes países, el sector textil nacional traza nuevos retos para mantener su crecimiento.
Pese a barreras como el contrabando y la entrada de textiles que se venden a precios bajos, las empresas prevén crecimientos. Se proyecta que las exportaciones de este año lleguen a $ 100 millones, con un incremento cercano al 21% frente a los $ 82 millones del 2007.
“Ello demuestra que el producto textil nacional y las confecciones ecuatorianas han logrado superar barreras de calidad para entrar a mercados mucho más eficientes que el nuestro”, afirma el presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), Javier Díaz.
Dentro del área se han realizado inversiones y hasta transacciones para mejorar el producto que se comercializa localmente, sin contar con el trabajo de promotores que impulsan los textiles ecuatorianos en el exterior.
Carlos Alberto de Jesús, gerente de La Internacional, adquirida en junio del año pasado por Vicunha de Brasil, menciona que la posición del país dota de ventajas en costos de transporte para abastecer de telas al mercado andino y de EE.UU.
La Internacional al momento se concentra en la fabricación de 50 tipos de tela Denim, o mejor conocida como tela jean, y es uno de los principales proveedores de confeccionistas de la Comunidad Andina.
“Es un negocio de mano de obra intensiva y de capital intensivo. Se necesita de mucha inversión para mantener una empresa actualizada y competitiva”, afirma De Jesús, quien agrega que hasta fines del 2009 estiman inversiones de 30 millones de dólares.
Juan Carlos Corral, gerente de Fibran, compañía confeccionadora de Marathon Sports, indica que para este año la firma crecerá entre el 5% y el 10%.
La empresa, que fabrica uniformes para 10 equipos de fútbol (entre ellos de la Selección local y la de Bolivia), exporta a mercados como Venezuela, Perú, Colombia, Panamá, Nueva Zelanda y Australia.
Los niveles de calidad son indispensables para salir del país con sus productos. “Por precio no somos tan competitivos a nivel mundial, pero en cuestión de calidad sí nos regresan a ver otros países”, indica Corral.
Las cinco reformas arancelarias con respecto a la importación de materias primas, maquinarias y bienes de capital para el sector también representan un incentivo para que mejore la producción textilera.
Según la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador, más de 185 subpartidas que importan las compañías del sector llegan ahora con arancel cero y se traducen en un ahorro anual que bordea los 20 millones de dólares.