- AGO. 03, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
El Primer Mandatario pensó seguramente que una vez clausuradas las sesiones de la Asamblea, tendría el camino libre para convertirse en el protagonista del debate y remontar así en las encuestas.
Pero no ha ocurrido de ese modo. La Asamblea Constituyente cesó su actividad pero el debate entre sus integrantes continúa porque varios asambleístas han denunciado que el texto que discutieron y redactaron no es el que finalmente se ha puesto a consideración del país.
Las respuestas a estas inquietudes no satisfacen ya que se sigue reconociendo que hubo modificaciones significativas.
El resultado es que la incertidumbre y la pérdida de credibilidad de todo lo que se hizo en Montecristi siguen, y el debate sobre los contenidos de la Constitución –que es lo que importa– no termina de arrancar. A fin de cuentas, nadie sabe a ciencia cierta cuál texto leer y sobre cuál deberá pronunciarse.