Barcelona debe ser más certero con las opciones de gol que se le presentan y Emelec mejorar su calidad de juego. En la sumatoria de puntos ambos tienen problemas para clasificar.
Todavía se escuchan los estertores de la última contienda del astillero donde los amarillos, con toda razón, reclamaron porque no se validó un gol legítimo de Jorge Guagua cuando este saltó sobre Rolando Zárate y cabeceó perfecto. Los dos jugadores toreros estaban habilitados y se equivocó el juez y el ayudante.
Pero los azules ripostan porque en el clásico de la primera etapa cuando Barcelona empató (1-1) también se debió a una falla arbitral. Aseguran que inicialmente el árbitro central, que no se había percatado de la banderola levantada por el línea, validó el gol a pesar de la mano de Mondaini. Y esa falla inicial, rectificada después por el mismo árbitro, origino el empujón con que Marcelo Elizaga se ganó la expulsión y generó automáticamente la levantada canaria, que poco o nada había hecho hasta esos 75 minutos.
Filosóficamente Mario Valdez me comentó el resultado del domingo anterior: Son resultados típicos de clásicos, porque la verdad, siempre da lugar para las elucubraciones, los chimentos y las conjeturas. Clásicos son clásicos y punto.
Pero hay algo para la especulación, Barcelona jugo mejor, mereció ganar, pero la salida de Marcelo Delgado fue un duro revés. Un jugador como el Chelo es desequilibrante en cualquier sector de ataque. Su estilo de fútbol es muy rico en matices y a pesar que se podría pensar que es previsible, aquellos que lo marcan siempre son burlados. Delgado corre bien la cancha, difícilmente entrega mal un pase y es un peligro cuando acecha por las 18 yardas. Mis respetos, pero, se lesiona con frecuencia. Allí hay un problema que debe ser detectado.
Al margen de lo anterior Barcelona se proyecta mejor que Emelec en el panorama del campeonato nacional y aquí hago una reflexión acerca de la clasificación.
Partamos primero de la realidad; hay cuatro clasificados: el D. Quito, Liga, D. Cuenca y El Nacional. Ahora viene la hipótesis: si alguno de los cuatro queda primero en cada grupo (1 y 2) la clasificación de los dos equipos restantes para completar el sexteto surge de la sumatoria de los puntos de las fases etapas del campeonato. Entonces hay que rogar porque dos de los cuatro equipos ocupen el primer lugar en cada llave y que los otros sumen y sumen. Allí se podría dar el caso que incluso Barcelona y Emelec clasifiquen los dos. Milagros existen.
Según la tabla actual clasificarían Olmedo y Técnico Universitario pero como faltan seis fechas, el tablero se modificará. Por eso es bueno que Barcelona que lleve 41 en el acumulado (va segundo) y es malo que Emelec tenga solo 35 puntos acumulados (va octavo).
Esperamos que los dos equipos guayacos, por su popularidad a nivel nacional (Barcelona siempre es el más popular), aumenten sus puntajes y jueguen mejor. Que Barcelona no desperdicie tantas oportunidades de gol (un técnico tiene la obligación de poner a sus jugadores en posición de definir, pero los técnicos no disparan al arco); y que Emelec mejore la calidad de su juego y que los pocos minutos que actúa Carlos Juárez le sigan dando réditos.