Sábado 02 de agosto del 2008 Cultura

‘No le temo a los retos’

ROSA AMELIA ALVARADO ROCA

La escritora  y periodista guayaquileña asumió el cargo hace dos semanas, luego de que el escritor Luis Félix López renunció por razones de salud.

“Asumir un cargo es un honor y una responsabilidad. Pero asumirlo porque un amigo querido se retira por razones de salud, es penoso”, dice la escritora y periodista Rosa Amelia Alvarado Roca. Con esta frase tal vez indica que   le hubiera  gustado asumir la presidencia de la Casa de la Cultura del Guayas en otras circunstancias. Pero la vida a veces teje a su voluntad las circunstancias, y Alvarado, hasta hace poco miembro del directorio, dirige ahora  la  entidad, en reemplazo del escritor Luis Félix López, quien dejó el cargo  por razones de salud.

Invitar a los jóvenes a que se integren a la  Casa de la Cultura, que la institución tenga  programas  que la vinculen más con la sociedad, hacer publicaciones literarias, son, entre otros, los proyectos de Alvarado, quien debe estar en la presidencia por tres años. Se muestra con bríos (cuenta  que alista la celebración de los 50 años del Salón de Octubre y de los 60 de la Escuela de Ballet), pese a que habla  también de las limitaciones  y de la espera e incertidumbre en que se halla la Casa de la Cultura Ecuatoriana frente a la nueva Constitución que tiene que aprobarse o rechazarse  en el próximo  referéndum.              
 
¿Con qué panorama se ha encontrado en la entidad? 
La   limitación  presupuestaria  es un mal   conocido   de todos los núcleos   de la Casa de la Cultura. Ese es el principal problema. Y está  el cambio que se   va a dar una vez que los textos constitucionales sean aprobados en el referéndum, y  hay que ver qué  significan para la Casa de la Cultura Ecuatoriana esos cambios que se van a dar a través del Sistema Nacional de Cultura.  
 
¿Y qué es lo que usted   vislumbra?
No sabemos cómo va a funcionar el Sistema Nacional de Cultura y  cómo va a  afectarse la Casa de la Cultura como tal. De acuerdo al texto, ya no tendríamos     autonomía, sino que vamos de depender  de este ente   regulador y vamos a conocer cuáles son las limitaciones que va a tener la Casa de la Cultura en cuanto a la libertad para su desarrollo y planificación. En cuanto a lo  presupuestario,   a lo mejor va de la mano con lo otro. Porque quizá ese Sistema Nacional de Cultura que se va a aplicar pueda ser que revise lo que son las asignaciones   justas de cada núcleo.  Puede ser.

Y mientras se espera el referéndum, ¿en  qué trabaja el Núcleo  del Guayas?
Aunque en el referéndum se aprueben los textos constitucionales, va a pasar un tiempo hasta que estos se implementen. Y  hasta que eso ocurra seguiremos con las proyecciones de la Casa de la Cultura.  La  idea es salir de las paredes de la Casa  y proyectarnos hacia afuera, con nuestra propuesta cultural, ya sea   teatro, danza, literatura,  en centros comunales,  colegios,  instituciones de tipo educativo en general.  Eso lo queremos hacer de todas maneras y veremos en el transcurso de los próximos   meses qué resulta del Sistema Nacional de Cultura y qué es lo que se quiere de la Casa.

Usted decía hace poco   que los miembros de la Casa de la Cultura son muy mayores, que se necesitaba renovación, y mencionaba ese hecho como uno de sus intereses  de trabajo.
Creo que la Casa de la Cultura tiene que rejuvenecerse. Estar acorde con los tiempos. Tiene que abrir sus puertas,  su  capacidad de entrega, hacia los jóvenes en todas las diferentes  ramas de la cultura. Hay que ser receptivos a las  propuestas de las nuevas generaciones. Ese es un deber fundamental de la Casa. Cuando yo hablo de remozarnos, es que los nuevos escritores   vengan, los nuevos pintores  vengan, los jóvenes que hacen teatro  vengan. Que vengan aquellos que quieren proponernos algo diferente.

¿Por qué cree usted que la Casa de la Cultura se fue  apartando de la juventud y de la ciudadanía en general, y quedó como  un reducto de gente mayor,   un tanto desvinculada de la sociedad?
Esa es la imagen que yo quisiera tratar de borrar. Se han abierto muchos espacios en Guayaquil, instituciones diversas que ofrecen programas   interesantísimos en el ámbito cultural, y   tal vez los jóvenes han encontrado mayor acogida en ellos. Puede ser. Pero, en todo caso, quiero que consideren que en la Casa de la Cultura también pueden ellos desarrollar sus  inquietudes artísticas y culturales.

¿Qué proyectos tiene en el campo literario?
Como Casa de la Cultura  hemos solicitado al Ministerio de Cultura que nos dé   una imprenta.  Pero si aquello no pudiera ser,   quisiera   lograr un presupuesto que nos permita editar fuera de la Casa.  Sería interesante hacer colecciones literarias  de los escritores actuales,  que puedan ser difundidas en colegios. Porque a veces  los  libros que publicaba la Casa se quedaban en la Casa y eso es como no editar. Todos los días hay libros  nuevos que se están editando en el país, pero, ¿dónde quedan?, ¿en las perchas?, ¿en las librerías? Hay que salir a buscar al lector, no esperar a que él venga.

Si no le hubiera llegado  la presidencia por estas circunstancias, ¿usted se habría postulado a esta  en algún momento de su vida?
A veces el destino lo pone a uno de un día para otro frente a una circunstancia que en otro momento no lo habría pensado. No lo sé.

¿Pero   está satisfecha con esta nueva responsabilidad?
Soy persona que asume retos. No le temo a los retos. Es el destino el que me ha colocado. Y bueno, tomo el desafío con  entereza. Tengo todo el entusiasmo, todo el deseo de hacer algo, y aquí estoy.

 

 

Cultura

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.