Gobierno boliviano dijo que tomará en cuenta los cambios, pero no aseguró que los aceptaría.
El gobierno del presidente Evo Morales dijo ayer que podría tomar en cuenta cambios de último momento impuestos por la autoridad electoral boliviana en las reglas de un referendo revocatorio –decisión que sumió al país en una nueva polémica política–, pero únicamente como una sugerencia.
La resolución de la Corte Nacional Electoral (CNE) cambió a favor de la oposición las normas para el proceso, que someterá a consulta popular el próximo 10 de agosto la gestión de Morales, el vicepresidente y ocho prefectos, la mayoría de ellos contrarios al Gobierno.
La determinación sobre el referendo fue cuestionada por el vicepresidente Álvaro García, que la consideró una “sugerencia”, y por uno de los líderes de la oposición legislativa, Luis Vásquez, que la tildó de anticonstitucional.
Sin aceptar ni rechazar la decisión de la CNE, Morales dijo que el Poder Ejecutivo la “recoge y toma en cuenta” y aplaudió un renovado compromiso de las autoridades electorales nacionales y regionales de garantizar el referendo del cual el Gobierno espera salir fortalecido.
“Como Poder Ejecutivo esas resoluciones serán tomadas en cuenta”, dijo el indígena Morales, aliado de los líderes izquierdistas Hugo Chávez, de Venezuela, y Fidel Castro, de Cuba.
La CNE resolvió el jueves, a título de “criterio técnico electoral de aplicación”, que se necesitará al menos la mitad (50%) más uno de los votos válidos para revocar los mandatos de los prefectos regionales, aunque mantuvo la exigencia de más del 53,7% de votos para revocar al presidente Evo Morales.
La ley de convocatoria establecía que, al igual que el presidente, los prefectos, la mayoría opositores y promotores de autonomías regionales, podían ser revocados con apenas un voto más que los que obtuvieron en las pasadas elecciones, lo que los ponía en riesgo de perder sus cargos si los votos favorables a la revocatoria lograban entre el 38% y el 48% de votos. Evo Morales ganó la presidencia al lograr 53,7% de votos.
El opositor prefecto del distrito sureño de Tarija, Mario Cossío, favorecido con el cambio de reglas, dijo a radio Erbol que la CNE había dado “un paso correcto pero insuficiente”, pues mantenía el alto porcentaje necesario para revocar a Evo Morales.
El presidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo, dijo que la decisión de la CNE no contradecía a la ley que rige la consulta, acentuando una discrepancia dentro del oficialismo a solo nueve días del referendo al que se aferra Morales para relanzar su izquierdista “revolución democrática y cultural”.
El mandatario, quien acaba de completar la mitad de su mandato quinquenal, espera ganar el referendo y que la oposición derechista pierda algunas de las prefecturas regionales, para acelerar lo que denomina la “refundación” del empobrecido país sudamericano.
Morales ha basado sus planes de Gobierno en la redacción de una nueva Constitución “plurinacional” que elimine los latifundios e implante una línea indigenista-socialista.