Los 5 militares de la Fuerza Terrestre viajaban en un helicóptero desde Quito a Portoviejo.
Cinco miembros del Ejército murieron ayer al estrellarse el helicóptero Gazelle E-342 de la Brigada de Aviación del Ejército Nº 15 Paquisha, de la Fuerza Terrestre.
El accidente ocurrió ayer a las 10:30 cerca de la vía a Valle Hermoso, recinto San Pedro, de San Miguel de los Bancos (noroccidente de Pichincha), cuando la aeronave cumplía un recorrido desde La Balbina, de Quito, al Grupo Aéreo Nº 43 en la ciudad de Portoviejo.
La tragedia se produjo en una zona montañosa a unos 50 kilómetros de Quito.
La tripulación y pasajeros que murieron en este accidente son: capitán Jorge Iván Grijalva Pozo, piloto, de 34 años, quien se incorporó a la institución el 7 de agosto de 1998.
El teniente Marco Santiago Alarcón Montalvo, copiloto, de 25 años, graduado de subteniente de aviación del Ejército el 10 de agosto del 2005.
El cabo segundo Héctor Patricio Velásquez Chiluiza, mecánico, de 33 años, que se graduó de soldado de mecánica de aviación del Ejército el 20 de diciembre del 2002.
Entre los pasajeros estaban el teniente coronel Marcelo Baldeón López, de 45 años, quien cumplía las funciones de jefe de personal de la Brigada de Aviación del Ejército y que se dirigía a la unidad en Portoviejo.
Además, el cabo primero Édgar Ramiro Aimacaña Singaucho, de 33 años, que se graduó de soldado de mecánica de aviación del Ejército el 1 de septiembre de 1999.
Investigación
El Ejército informó, a través de un comunicado, que se desconocen las causas del accidente, pero que la comandancia del Ejército dispuso que se inicien de inmediato las investigaciones respectivas.
Los helicópteros Gazelle son aparatos pequeños de procedencia francesa, de los que dispone el Ejército de Ecuador desde hace algunas décadas y que son utilizados para misiones de vigilancia y transporte.
Los cuerpos de los cinco fallecidos llegaron ayer en la tarde a Quito a la Brigada Nº 45 Pichincha.
Sus cuerpos serán velados con honores militares en el cementerio de El Batán, en las salas especiales del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Issfa) y posteriormente serán trasladados a sus ciudades de origen.