El ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, descartó la posibilidad de que el Estado pague fondo alguno a los depositantes, por haberse tratado de transacciones ilegales.
Carolina Cabrera, hija del fallecido notario de Machala, se declaró inocente en el juicio por estafa que se le sigue en la Corte Superior de El Oro, de acuerdo con la versión que rindió ante la Dirección General de Inteligencia Militar de Venezuela, país donde fue detenida el pasado martes.
Responsabilizó a su padre, José Cabrera Román (+). Y agregó que su madre, hijo y hermano residen en los Estados Unidos, pero no reveló sus direcciones.
El Ministerio de Gobierno dispuso ayer, por motivos de seguridad, que Carolina Cabrera permanezca detenida en la Cárcel de Mujeres de Quito, con lo que descartó su traslado a Machala.
Con su detención se reactivó el proceso penal que se inició en el 2005.
Carolina Cabrera no será trasladada de la cárcel de mujeres de Quito por seguridad.
Desde la madrugada de ayer, Carolina Cabrera Gallardo, acusada de estafa, permanece detenida en una celda de máxima seguridad en la cárcel de mujeres de Quito, ubicada en el sector de El Inca, norte de la ciudad, tras ser deportada desde Venezuela .
Carolina junto a su hermano, José Cabrera Gallardo, tienen dos órdenes de detención solicitadas por la Sala Penal de la Corte Superior de Machala, por violación a la Ley General del Sistema Financiero.
El negocio de captación ilegal de dinero bajo el sistema de chulco o piramidación lo lideraba el padre, el fallecido notario José Cabrera (25 de octubre del 2005), acusado de lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Por esas captaciones ofrecía intereses que oscilaban entre el 8% y el 10%.
Carolina Cabrera fue entregada en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, el jueves en la noche, por dos agentes de la Dirección de Inteligencia Militar de Venezuela (DGIM) al personal de la Interpol de Ecuador. Luego se la trasladó a la Policía Judicial para los trámites legales y médicos correspondientes e inmediata aprehensión.
Según un informe confidencial de la DGIM, que hizo público ayer el Ministerio de Gobierno, Carolina Cabrera ingresó a ese país hace dos años junto al venezolano Samir Chahme Assal. Vivía en el conjunto residencial Miraman Plaza, apartamento 29e, de propiedad del mencionado ciudadano, en una zona exclusiva de esa ciudad.
“Al serle requerido su documento de identificación, manifestó no poseerlo debido a un presunto robo a mano armada del que fue objeto al poco tiempo de estar en el país”, señala el informe.
Una vez verificada la solicitud de detención en la Interpol, pasó a la División de Migración y Zonas Fronterizas de Identificación y Extranjería de Puerto la Cruz para dar cumplimiento a la deportación solicitada por la justicia de Ecuador.
En el informe se precisa también que Cabrera, “en entrevista verbal en la DGIM, dijo no tener ninguna relación con el delito que le es imputado, señalando como responsable a su padre, José Cabrera Román (+); y que su madre, hijo y hermano residen en los Estados Unidos, cuyas direcciones de localización no quiso especificar”.
El ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, dijo el miércoles pasado que desconocen el paradero de José Cabrera Gallardo, pero “no vamos a descansar hasta ver a todos los delincuentes, sobre todo los de cuello y corbata, tras las rejas”; manifestó también que se siente satisfecho por los resultados de la deportación y que “confía en las acciones de la justicia” sobre el caso Cabrera.
Esta secretaría, mediante un boletín de prensa, informó que “ratifica a los inversionistas del ex notario y de la familia Cabrera, que no pueden exigir devoluciones económicas al Estado, ya que este era un negocio ilícito del cual sacaban réditos particulares”.
Voceros de la Policía confirmaron que la detenida permanecerá en Quito por motivos de seguridad y no será trasladada a Machala. En caso de requerirse su testimonio, también se realizará en Quito.
Grupos
Varios grupos de los denominados perjudicados se conformaron en Machala para exigir que los bienes de los hermanos Cabrera sean subastados y recuperar sus recursos perdidos.
Defensa
Harry Álvarez es el abogado defensor de los perjudicados y representa a 3.000 personas, que fueron engañadas por el fallecido notario José Cabrera Román.