El presidente chino, Hu Jintao, dijo que su país cumplirá las promesas hechas cuando se lo designó como sede de los Juegos Olímpicos, al tiempo que las autoridades levantaron todas las restricciones de acceso a internet.
Hu dijo a periodistas que las Olimpiadas, que se inaugurarán dentro de una semana, representarán un beneficio a largo plazo para China y dejarán un "legado espiritual" positivo.
"El Gobierno y el pueblo de China han trabajado con total seriedad para honrar los compromisos asumidos con la comunidad internacional", declaró el también jefe del Partido Comunista, no muy proclive a dialogar con los medios.
China y el Comité Olímpico Internacional (COI) han recibido críticas por no cumplir supuestamente con las promesas de que ese país mejore sus políticas de derechos humanos y elimine toda censura sobre el acceso a internet durante esta cita internacional.
El jefe de prensa del COI, Kevan Gosper, admitió esta semana que funcionarios de ese organismo alcanzaron un acuerdo para permitirle a China bloquear las consultas de la prensa a determinados sitios de internet, pese a haber hecho reiteradas promesas públicas de que habría total libertad en este sentido durante los Juegos.
El viernes, fuentes del COI aseguraron que el acceso a la red será irrestricto.
"La cuestión ha sido resuelta", afirmó a Reuters la vicepresidenta del COI, Gunilla Lindberg. "La comisión coordinadora del COI y el comité organizador de los Juegos (BOCOG) se reunieron anoche y llegaron a un acuerdo". precisó Lindberg.
Según la funcionaria, el acceso a internet será en esta ocasión "exactamente igual a cualquier otra Olimpiada".
Perspectivas diferentes
La cuestión de la censura a internet fue sólo el último de una serie de temas que provocaron críticas de la comunidad internacional contra el Gobierno comunista chino, desde el respeto a los derechos humanos hasta las políticas de Beijing en la región separatista de Tíbet o su papel en el conflicto de Darfur, en Sudán.
Pese a que el acceso a internet será libre para los periodistas durante los Juegos, seguirá estando bajo un estricto control de las autoridades en el resto del país.
En este contexto, Hu hizo un llamado a no politizar el evento deportivo.
Muchos tenían la esperanza de que estos Juegos llevaran a este país de 1.300 millones de habitantes hacia una gran reforma política que se corresponda con los años de vertiginoso crecimiento económico registrado en los últimos años y que han convertido a China en la cuarta economía más importante del mundo.
"No creo que politizar los Juegos Olímpicos beneficie en nada el tratamiento de ninguna de estas cuestiones", sentenció Hu.
"Es inevitable que gente de diferentes países y regiones vea las cosas desde perspectivas distintas en diversas cuestiones", reconoció el mandatario.
Pero los críticos afirman que es la propia China la culpable de la politización de la competencia olímpica.
"Yo creo que el COI y el Gobierno chino son los responsables en esto", afirmó Lhadon Tethong, director ejecutivo de la organización Students for Free Tibet en una teleconferencia ofrecida este viernes.