Ecuador busca un arreglo consensuado con los ex accionistas de una decena de bancos quebrados hace una década, dijeron este jueves las autoridades, en un giro frente a la postura inicial del Gobierno, que amenazó con lanzar una ola de incautaciones para recuperar las pérdidas.
A inicios de julio, el presidente Rafael Correa autorizó la incautación de unas 200 empresas, incluidos dos canales de televisión vinculados con el grupo Isaías, propietarios de Filanbanco, uno de las primeras entidades bancarias en quebrar la década pasada.
"La concreción de una solución consensuada evitará la adopción de las acciones que franquea la ley con todas las consecuencias de que ello se pueda derivar", dijo la Superintendente de Bancos, Gloria Sabando.
No obstante, señaló que de no mediar un acuerdo se procederá a intervenir los bienes de los ex banqueros.
El Gobierno busca cubrir una pérdida global de unos 2.700 millones de dólares generada tras el quiebre de los bancos, en el marco de la peor crisis bancaria de la historia del país en 1998.
Tras intervenir los dos canales de televisión, el Gobierno amenazó con iniciar una ola de incautaciones a los grupos económicos que fueron propietarios de los bancos quebrados, pero las autoridades preferieron llamar a los ex banqueros para que voluntariamente se acerquen a cancelar las deudas o buscar soluciones conjuntas.
Sabando dijo que el acuerdo podría demorar varios meses, debido a que el monto que se busca recuperar asciende a unos 2.700 millones de dólares.
Entre tanto, el país iniciará una serie de subastas de los activos que los ex accionistas entregaron a las autoridades desde que se produjo la quiebra bancaria.
El Gobierno busca con el acuerdo cubrir los depósitos de decenas de clientes que aún no han logrado recuperar sus recursos.