Tras la salida de los militares de EE.UU. de la Base de Manta, se desarrollará este nuevo proyecto.
El área (plataforma e instalaciones) que ocupa el Puesto de Operaciones de Avanzada Americana (FOL, por sus siglas en inglés) al interior de la Base de Manta, será el sitio donde se construirá la nueva terminal internacional del aeropuerto Eloy Alfaro de este cantón.
El Gobierno transferirá esas áreas, que corresponden al 5% de la extensión total de la Base de Manta, para que la Corporación Aeroportuaria Eloy Alfaro (Corpam) desarrolle la segunda etapa del proyecto, que busca convertir a esta terminal en un centro de transferencia de carga y pasajeros desde Asia al resto del mundo.
Lo informó ayer Jorge Álava, director ejecutivo de la Corpam, al comentar la notificación que hizo la Cancillería a la Embajada de EE.UU. de no renovar el convenio que permitió la instalación del FOL.
La vigencia de ese acuerdo fenece en noviembre del 2009, cuando unos 180 militares que en promedio permanecen en el FOL, detengan sus actividades aéreas para el control y detención del tráfico de drogas en el Pacífico Oriental, según el convenio suscrito en 1999.
Álava aseveró que a partir del 2010 se removerán las estructuras construidas por el FOL para edificar la nueva terminal, pero se mantendrá la plataforma con capacidad para diez aviones, una de las cuatro que hay en la base.
En tanto, las Fuerzas Armadas de EE.UU. dejarán su marca en la base. Construyeron, por ejemplo, a un costo de $ 71 millones una pista de 3.200 metros de largo y 45 de ancho, una de las mejores de América del Sur. Además, con la retirada del FOL, que deberá iniciarse en agosto del 2009, el Estado tendrá que asumir algunos rubros que las Fuerzas Armadas de EE.UU. se encargaban de financiar, como los $ 600 mil al año para mantener la pista.
Miguel Plúa, secretario de la Comisión Interinstitucional creada para investigar las actividades del FOL, cree que el convenio debió renovarse. Posturas parecidas tienen quienes laboran en hospitales, fundaciones, academias deportivas y otros entes que recibieron donaciones de los extranjeros.
Amalia Reyes, vicerrectora del Instituto de Educación Especial Angélica Flores, recalcó que tres de los estudiantes graduados en la entidad y que tienen síndrome de Down están en la nómina de 177 ecuatorianos que laboran en el FOL.
Propietarios de discotecas y empresarios como Lucía Fernández de De Geena, sin embargo, concordaron en que el desarrollo de Manta se sustentó en estos últimos diez años en la actividad pesquera.
Miguel Morán, director del movimiento Tohally y opositor a esa presencia militar, dijo que hubo expectativa exagerada en torno a los estadounidenses.
Por su parte, Estados Unidos buscará entre los países de la región un lugar para trasladar el FOL, y para ello consultará a los gobiernos, entre ellos de Colombia, manifestó ayer el embajador en Bogotá, William Brownfield, indicó AFP.
Ante los rumores de que la base sea reubicada en Colombia, el Ministerio de Defensa de ese país descartó el pasado 9 de junio que ello vaya a ocurrir.