Brendan Fraser vuelve a calzar las botas del explorador Rick OConnell para combatir a una momia china en "The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor", esperada tercera parte de una saga que desafiará la hegemonía de Batman en las taquillas.
El filme, que se estrena en EEUU este viernes, se mantiene fiel al estilo de las dos primeras películas basado en una fantasiosa historia, rápidas secuencias de acción y asombrosos efectos especiales.
Una fórmula de éxito que permitió que Universal Pictures recaudase más de 800 millones de dólares en los cines de todo mundo.
El lapso de tiempo desde la última aventura (The Mummy Returns, 2001) incrementó el interés sobre la cinta que completa la trilogía, muy esperada por sus seguidores y también por su protagonista.
"Quería hacer de Rick de nuevo, dame las armas, dame un caballo o algo en lo que pueda montar, ¡golpéame!", explicó con efusividad Fraser, en una entrevista con la Agencia Efe.
El actor, que cumplirá 40 años en diciembre, aseguró que echaba de menos encarnar a este personaje por lo que supone en su carrera, pero también por "egoísmo, para pasarlo bien".
Casi una década después del inicio de la saga con "The Mummy" (1999), Fraser afirmó que le resultó "más fácil" hacer la tercera película que las anteriores, en las que acabó "jadeando", gracias a su veteranía y a un buen entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo.
En esta última entrega, la historia presenta varias novedades significativas.
Los OConnell, que viven un aburrido retiro en su mansión, se trasladan a China para impedir que un ancestral emperador, interpretado por el maestro de artes marciales Jet Li, regrese de entre los muertos para dominar el mundo.
Una secuela que estrena director, Rob Cohen (The Fast and the Furious, 2001), y en el que la actriz María Bello sustituye a Rachel Weisz en el papel de Evelyn OConnell, la pareja de Rick.
Cohen comentó que, aunque en un primer momento rechazó el proyecto, aceptó el trabajo por su pasión por la cultura china y la carta blanca que obtuvo por parte del director de las primeras "Momias" y productor de la tercera, Stephen Sommers, para imponer su estilo personal.
Si bien el argumento tergiversa la Historia y asocia en la ficción episodios reales inconexos, Cohen insistió en que la recreación de los ejércitos, el comportamiento militar y el vestuario es fiel a lo que se conoce de la antigua China.
Otro de los nombres nuevos en el filme es Luke Ford, el hijo de los OConnell que competirá con su padre por el protagonismo en las escenas de acción.
"Al final, esta película trata la historia de cómo se reúne la familia y vuelve a ser feliz", señaló Fraser.
Pero más allá de los conflictos paterno-filiales, "The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor" es una cinta plagada de efectos especiales recreados por ordenador, la mejor de la trilogía en ese sentido en palabras de Fraser, un experto cuando se trata de actuar en mundos imaginarios contra rivales virtuales.