- JUL. 31, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Para que entre en vigencia el texto oficial deberán pronunciarse a favor la mitad más uno de los que acudan a las urnas, es decir, de los sufragantes. En cambio, se descartará el proyecto aprobado en Montecristi si es mayoría la suma de los votos No, nulos y blancos.
Alguien intentó decir que el Sí debe acumular la mitad más uno de los votos válidos (Sí y No exclusivamente), pero el Estatuto de la Asamblea Constituyente es claro.
Es peligroso entonces que la campaña gire en torno a que “gane” tal o cual forma de votar. El único que ganará es el país, si toma la decisión correcta. Para eso los ciudadanos deberán empaparse bien del texto constitucional. Tarea difícil, es cierto, pero indispensable.