La canciller María Isabel Salvador asiste en estos días a la decimoquinta conferencia ministerial del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), en Teherán (Irán). En una entrevista con este Diario, durante la escala que efectuó en Madrid, la Canciller habló de las relaciones entre Ecuador y Colombia, y de las medidas que se adoptarán por las irregularidades detectadas en el Consulado de Madrid. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se entrevista hoy con el presidente Rafael Correa.
¿Existen posibilidades de restablecer las relaciones con Colombia?
Tengo la percepción de que en las últimas semanas ha bajado la tensión y eso es positivo. Pero Colombia, en la práctica, no ha dado señales claras de un real interés por restablecer relaciones.
¿A qué se refiere?
Pedimos a Colombia dos elementos fundamentales: la entrega de los videos de los aviones que efectuaron el bombardeo y la información de cómo se realizó el operativo. Se comprometieron a hacerlo y continuamos a la espera. Vamos a seguir insistiendo en el marco de la OEA. Si eso se concreta sería una señal importante y de real seriedad.
¿Cómo se explica un faltante de más de 100.000 euros en una oficina consular en Madrid?
Aparentemente se ha logrado aclarar que lo ocurrido en el Consulado de Madrid fue por la diferencia en el tipo de cambio (dólar–euro) y por la inflación. Es necesario ampliar presupuesto para atajar esto.
¿Cómo se entiende que funcionarios se giren cheques a su nombre y se pague en efectivo a proveedores?
Hay un tema de desorden y falta de control en la gestión que hay que corregir. Hasta que la Contraloría no emita su dictamen, en el que podría determinar responsabilidades, no podemos responsabilizar a nadie. Si las hay se tomarán las acciones que correspondan.
¿Qué va a pasar con las auditorías de años anteriores, donde también se han detectado faltantes pero nadie ha hecho nada?
Pueden ir a la Contraloría del Estado. Una vez iniciado este proceso hay que llegar hasta el final.
Entre tanto, ¿qué correctivos se van a emprender?
En un mes enviaremos misiones a varios consulados del mundo para aplicar un esquema de evaluación que permitirá detectar errores administrativos y de atención a los usuarios.
¿Es esto también parte del proceso de reestructuración de la Cancillería?
Vamos a reforzar la red de oficinas comerciales, pasaremos de 16 a 48. Para esto se contratará gente especializada en comercio exterior y se capacitará a los funcionarios de la Cancillería ecuatoriana.
¿Con qué presupuesto cuenta?
Se requiere contratar a un grupo de consultores externos que junto a funcionarios de la Cancillería generarán una nueva estructura para el Ministerio. Aún no tenemos los recursos, pero puede costar en torno a los 80.000 dólares. Esto permitirá fortalecer nuestra presencia en mercados tradicionales como Estados Unidos y Europa, y abrir otros en China o el Golfo Arábigo y en los países africanos para reforzar los vínculos políticos.