Llevo mi vida con confianza y propósito.
Intuición
Primero quizás me sorprenda al recibir lo que parece una revelación súbita, la respuesta perfecta a un dilema.
Mas al pensar más detenidamente en ello, sé de donde proviene esa revelación. Es la intuición, un conocimiento interno y natural que siempre está disponible para mí. Lo que ha sucedido es que me he quitado del medio –he eliminado cualquier duda y ansiedad– y he permitido que el Espíritu hable y actúe por medio de mí. Cuando pongo toda mi atención en el Espíritu, no hay interferencia negativa. Tengo una línea directa y abierta a la sabiduría divina.
Al poner a Dios primero, permito que mi vida asuma el orden y la sabiduría del Espíritu. Reconozco lo verdadero y el Espíritu en mí me lo confirma.
–Juan 14:20
“En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros”.