El Consejo de Europa pidió este martes en un informe a Italia que ponga fin a su campaña contra los inmigrantes ilegales a fin de evitar un aumento del racismo y la xenofobia.
El informe fue elaborado después que el gobierno italiano adoptara y endureciera sus medidas contra la inmigración ilegal, al iniciar una campaña para tomar las huellas dactilares a todos los gitanos residentes en el país, incluso a los italianos.
El Consejo de Europa dijo en su informe que la política italiana de ese rubro "carece de los derechos humanos y principios humanitarios y podría fomentar la xenofobia".
El informe redactado por el Comisionado para los Derechos Humanos, Thomas Hammarberg, no afirmó que la campaña italiana viole las convenciones europeas sobre derechos humanos, de la que Italia es signatoria. Empero, Hammarberg manifestó su enorme temor ante las medidas adoptadas contra los gitanos.
"Estas medidas hacen más difícil a los refugiados solicitar asilo político y seguramente aumentarán la estigmatización social y la marginalización de todos los inmigrantes, incluyendo los gitanos", indicó el comisionado.
El gobierno italiano amplió el viernes el estado de emergencia a todo el país, lo que da a las autoridades poderes extraordinarios para establecer centros de detención de inmigrantes.