Mi fe en Dios me lleva a nuevas alturas de fortaleza y comprensión espiritual.
Fe
En cualquier lugar, en cualquier momento, en medio de cualquier emoción, afirmo la presencia y actividad de Dios en mi vida.
Aun si mis alrededores son extraños para mí, afirmo: El poder de Dios está presente y activo en todas partes.
Frente a un acontecimiento, repentino o planificado, sé y afirmo: El poder de Dios está presente en el momento, ahora y siempre.
Si tengo sentimientos encontrados, sé y afirmo: Dios me guía y apoya mis decisiones de pensamiento y acción que mejoran mi vida.
Cuento con Dios a cada momento del día. Esta confianza me sostiene. Siento seguridad y confianza.
Mi fe en la sabiduría y el poder divinos me lleva a nuevas alturas de fortaleza y comprensión.
–1 Timoteo 1:14
“Y la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús”.