- Es preferible que una empleada doméstica realice una sola labor en el hogar para que el trabajo sea eficiente.
- Preocuparse por conocer los derechos laborales.
- Valorar la actividad doméstica porque es digna.
- Respetar las ocho horas de trabajo.
- Pactar que los permisos de salida sean los fines de semana y no un día cada dos semanas, como indica el Código de Trabajo en el art. 269: “Descanso y vacaciones: Los domésticos tienen derecho a un día de descanso cada dos semanas de servicio. Los que hayan servido más de un año sin interrupción en una misma casa tendrán derecho a una vacación anual de quince días, con remuneración íntegra”.
- El empleador debe dar permiso para que el trabajador doméstico estudie, según art. 268 del Código de Trabajo, sobre todo si tiene 15 años de edad.
- Si el deseo del empleador es que la trabajadora doméstica use uniforme, se debe exigir que sea uno que vaya de acuerdo a la talla apropiada para que luzca bien presentada.
- Es importante pedir referencia del sitio donde se va a trabajar.
- El hecho de trabajar en una relación de dependencia no justifica que las domésticas tengan que someterse a una situación de violencia física, psicológica y sexual.
Fuente: Asociación de Trabajadoras Remuneradas del Hogar con sede en la Fundación Yerbabuena.