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Edición del DOMINGO 27 de Julio del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Maximina Salazar
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Fotos: Teresa Briones / EL UNIVERSO

Maximina Salazar
Empezó a trabajar a los 12 años en calidad de puertas adentro y su primer empleador no le permitía salir. Fue recién a sus 15 cuando esto sucedió una vez cada quince días. “Al llegar a mi trabajo la señora me decía que me desinfecte las manos y me bañe porque tenía que atender al niño.

Debería existir mucho apoyo y consideración para las empleadas que ofrecen sus servicios en un hogar, porque así habrá una mayor disposición para desempeñar mejor el empleo”, dice.

Jacqueline Patrón
“Empecé a trabajar de niñera puertas adentro a los 12 años, luego de terminar la escuela, porque me gustaban los niños y los entendía, pero no continué los estudios por falta de tiempo y cansancio. A pesar de ello, duré 12 años. Después, desde hace 4 años, trabajo puertas afuera cuidando a un niño de 11 años, de 15:00 a 20:00, y gano $ 70, pero duermo en casa de mi anterior patrona. Aunque gano poco, trabajar a medio tiempo me permite estudiar, pues me matriculé a distancia en el colegio Nuevo Horizonte, adonde acudo los sábados”.

María Mina
“Mi labor como niñera empezó a los 12 años, puertas adentro, y me daban un día libre cada dos semanas; en ese trabajo duré 5 años. Después me cambié a realizar limpieza de casas, pero duré solo tres meses porque me trataban mal, me decían: ‘¡Claro, las de tu raza no saben hacer nada bien!’. Después mi mamá no permitió que siguiera trabajando hasta que crecí. Ahora lavo y plancho tres veces por semana a medio tiempo, donde una familia que me trata bien. Además puedo ir a la escuela de mis hijos cuando me llaman”.

Narcisa Alvia
Muy sonriente dice: “Comencé a trabajar desde los 11 años con una señora que me enseñó a cocinar, lavar y planchar. Ella me trató con mucho respeto y como un familiar más.

También me siento muy orgullosa de ser empleada doméstica, porque es un trabajo honrado y digno. Actualmente cuido a dos niños que me adoran y me tratan con mucho respeto. Entro a las 09:30 y salgo a 17:00, de lunes a sábados. Mi jefa me da vacaciones anuales pagadas por dos semanas y días libres en Navidad, Año Nuevo y fiestas de la ciudad. Mi sueldo básico es de $ 190 más $ 30 para el bus. También recibo a fin de año mi décimo y canasta. Y en cuanto al Seguro Social, ella me afiliará muy pronto”.


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