Como actividad de distracción desde hace aproximadamente ocho años Claudia Larrea, una mujer con el talento de transformar elementos naturales en artículos de decoración, empezó a crear arículos a base de semillas y fibras naturales.
Desde mayo pasado esta habilidad se transformó en el negocio familiar, su hijo, David Jiménez, y dos de sus nueras manejan el local Naturaleza e Imaginación, donde se exhiben esferas, jarrones y frutas, productos que desean exportar dentro y fuera del país.
Jiménez explica que la materia prima de su trabajo son semillas recolectadas en la Costa y Sierra del país, con las que además de crear diseños originales contribuyen a la conservación del medio ambiente.
Comenta también que el proceso de elaboración es 100% manual: la recolección y clasificación de las semillas, extraídas de árboles madereros, juncos de la costa, hoja de loto y otros secretos que, por la exclusividad de los diseños guardan en secreto.
Naturaleza e Imaginación
c.c. Albanborja, puerta 6, entre el local 12 y 64.