La Semana del Estudiante con sus reinas, murgas y bailes de gala, inauguración de obras, retretas, verbenas, circos, actuaciones de artistas extranjeros en teatros y ferias atrajeron a los hijos y vecinos de la metrópoli.
Sin desestimar aquellas excitativas porque los guayaquileños muestren mayor fervor para recordar la gesta octubrina de 1820 que las fiestas patronales de la ciudad, esta vez se resalta el hecho de que las conmemoraciones julianas por el patrono Santiago Mayor sirvieron y aún sirven para manifestar el espíritu cívico y la característica alegría porteña que trasciende en fechas de significación histórica.
Ahora es mucho más si el Archivo Histórico del Guayas sostiene que el 25 de julio de 1547 Francisco de Olmos asentó definitivamente la ciudad en el cerro Santa Ana.
Pues bien, en el siglo pasado, al igual que en etapas más remotas, las instituciones culturales, educativas, obreras, barriales, sociales, entre otras, sumaron sus actos a los de la Municipalidad y de la función Ejecutiva para resaltar la fecha del patrono y el de la fundación de la ciudad, porque este último tema no tenía la claridad de ahora.
Entre las actividades de aquella época se puede evocar la Semana del estudiante, que coincidía con el mes de julio en que terminaba el primer trimestre de clases.
Los establecimientos secundarios e incluso la Universidad elegían a sus reinas, organizaban bailes y murgas que la comunidad seguía con atención. Una de esas reinas, Clementina Triviño Moreira, después señora de Unda, del Rita Lecumberri, fue proclamada en julio de 1957 por Alejandro Román Armendáriz.
El edificio de cemento armado de la maternidad Enrique C. Sotomayor, hoy hospital gineco obstétrico, de igual nombre, se inauguró el 20 de julio de 1948, hace 60 años.
De igual manera, en este mes de 1955 se inauguró la ciudadela Tambaco, a continuación del Barrio del Centenario, en las calles Dolores Sucre y Sedalana.
En cuanto a cultura, deportes y distracciones populares, se realizaron las pruebas de natación Guayaquil-Durán y los campeonatos interescolares de ciclismo, que auspició Diario EL UNIVERSO.
En 1955 Lucho Gatica actuó por primera vez en Guayaquil, la bailarina Naja Karamaru presentó su espectáculo en el Presidente, y Miguelito Valdez (míster Babalú) cantó en la Terraza Inca.
En 1957 Nelson Pinedo interpretó Momposina, El muñeco de la ciudad, etcétera, en el teatro Apolo y otros locales; las bailarinas Dolly Sisters repitieron sus triunfos y hubo en el American Park la Feria Nacional de Muestras.
En julio de 1959 se convocó al primer salón de pintura Fundación de Guayaquil, también se suscribió el contrato para la construcción de Puerto Nuevo y se inauguró el estadio modelo Guayaquil.
Breves, pero buenos testimonios de una metropóli que trabaja, crea, avanza y guarda celosa su memoria.