Domingo 27 de julio del 2008 El País

Una esperanza para la especie del Solitario George

http://src.eluniverso.com/2008/07/27/0001/12/files/princi222-07-082500.jpg

El solitario George es la única tortuga de su especie en el mundo.

Luego de 36 años de vida en cautiverio, el Solitario George tendría cría, después de fecundar a una de sus compañeras, pero el PNG señala que pasarían cuatro o cinco generaciones para que la subespecie sea pura.

Cuando los técnicos del Parque Nacional Galápagos creían que sería imposible que el Solitario George dejara  descendencia, este sorprendió a la comunidad científica al fecundar a una de las dos tortugas hembras que comparten con él un corral desde 1993, el pasado 21 de julio, en la isla Santa Cruz.

El Solitario George sobrevivió a la depredación de piratas, balleneros y bucaneros en los siglos 18 y 19, como también a la introducción de chanchos, perros y ratas que devoraban los huevos de estos quelonios, y las cabras, que consumían el alimento de las tortugas gigantes, que empezaron a poblar las islas desde el siglo pasado.

Desde entonces, la procreación y la permanencia de su especie parecía no interesarle a George, pues tras vanos intentos como la estimulación manual para obtener esperma y realizar  una inseminación artificial a una de sus compañeras de la especie Geochelone becki, el proyecto fracasó.

La tortuga gigante, que se calcula tiene más de 90 años, tampoco parecía tener interés por sus compañeras, a pesar de que estos quelonios obtienen su madurez sexual entre los 25 y 30 años, y son activas sexualmente hasta su muerte.

Según el biólogo del PNG, Washington Tapia, al igual que todas las especies de tortugas de Galápagos, el cortejo de estas especies se puede extender por horas, pero la cópula como tal dura entre 10 y 15 minutos.

Fausto Llerena, cuidador de George durante 36 años, señala que el cortejo dura de dos a tres horas y en ese lapso el macho persigue a la hembra, esta se refugia en las rocas y él le muerde las patas para que ella salga de su escondite.

Debido a que el número de tortugas ha descendido de 250.000 a 15.000, el PNG ha emprendido un programa cuyo objetivo es lograr reproducir, criar y devolver tortugas a sus áreas naturales de vida, de forma que se restauren las poblaciones.

En la actualidad, en el Centro de Crianza Fausto Llerena se mantienen 930 tortugas, estas tienen un número de registro según la especie a la que pertenecen, en qué islas viven y la razón de su merma.

Desde el inicio de este programa, el Parque Nacional Galápagos ha reinsertado 4.700 tortugas de las diferentes especies.

Este tipo de tortuga gigante también se la puede encontrar en las islas Seychelles, en el océano Índico, pero las que aún habitan en Galápagos son las más grandes de su especie.

El País

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.