El INH anuncia la aplicación de normas más rígidas para frenar la venta de sustancias peligrosas.
La benzodiazepina (sustancia psicotrópica) se ha convertido en la nueva arma que usan los antisociales para dormir a sus víctimas y poder quitarles las pertenencias o abusar sexualmente de ellas.
Según la Ley de Drogas del Ecuador, los fármacos que contienen este compuesto deben ser expendidos solo con receta médica. Sin embargo, algunas farmacias los venden con prescripciones adulteradas.
Funcionarios del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) sostienen que este problema se genera por la falta de control y trabajo coordinado del Instituto Nacional de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez y el Departamento de Control Sanitario.
Desde que ingirió una pastilla, en mayo pasado, María (nombre protegido) ya no entra a su aula de clases del séptimo año de educación básica.
La pequeña, de 12 años, dejó de estudiar desde que, junto a su madre y sus tres hermanos menores, huyó de su casa, en La Prosperina, donde vivía con su padre. Esto, después de que él intentó violarla obligándola a ingerir una pastilla para dormirla, según cuentan familiares de la niña.
“La droga le hizo perder el conocimiento aunque recuerda breves imágenes de su padre manoseándola”, dice la tía política de la afectada, quien prefiere omitir su nombre.
La historia de María se suma a las estadísticas que cuentan sobre el número de personas que fueron drogadas en el presente año, con una sustancia psicotrópica identificada como benzodiazepina.
Solo durante junio pasado, las pruebas realizadas a 13 personas para comprobar el uso de esa droga, dieron positivas.
Los exámenes se hicieron en el laboratorio toxicológico del Instituto Nacional de Higiene (INH) Leopoldo Izquieta Pérez del Ministerio de Salud, el único ente gubernamental encargado de los análisis.
La forma como el padre de María adquirió la pastilla con la que durmió a su hija, aún es incierta, aunque funcionarios admiten que urge el mejoramiento de los controles en torno a la venta de medicamentos que contengan las sustancias mencionadas, en las farmacias.
Al Instituto Izquieta Pérez le compete hacer los controles para evitar que las sustancias psicotrópicas se vendan libremente en las farmacias, sin receta médica previa, como lo establece el marco jurídico.
Según la Ley de Drogas, los propietarios de farmacias necesitan tramitar un permiso de funcionamiento en el Departamento de Control Sanitario del Ministerio de Salud y una licencia que da el INH para comercializar estos medicamentos.
Autorizaciones
El Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) le corresponde la fiscalización (lo que abarca imponer sanciones) del proceso de comercialización de medicamentos con sustancias psicotrópicas que incluye laboratorios, distribuidores y boticas, dice Amalia Palacio, jefa (e) del Departamento de Toxicología.
Los dueños de los establecimientos, deben remitir un informe mensual de los egresos e ingresos de los medicamentos señalados y para justificar su venta, adjuntar las recetas que emitieron los respectivos especialistas, añade Palacio, quien admite que entre la información remitida por las farmacias, se detectaron algunas recetas adulteradas.
Palacio explica que en esos casos se elabora un informe al Consep para que se encargue de sancionar.
“Nosotros somos solo controladores”, justifica la funcionaria, quien recientemente envió uno de esos informes al Consep, aunque no especificó de qué farmacia provino el recetario.
Guillermo Carrión, principal del área jurídica del Consep, aclara que ellos sancionan con multas solo las contravenciones, por ejemplo, cuando una farmacia presenta un informe fuera de tiempo. Y, en los casos de delitos como la adulteración de recetas, se plantea la denuncia ante la Fiscalía.
“Estamos analizando algunos casos que nos llegaron y para la próxima semana lo remitiremos a la Fiscalía” añade.
Pero Antonio Gagliardo, ministro Fiscal del Guayas, recalca que el Consep aún no presenta denuncias de ese tipo, al menos durante su periodo.
Alexandra Sánchez, representante del Consep, observa que la falta de efectividad en los controles se dan porque el INH y el Departamento de Control Sanitario trabajan de forma independiente.
“En Control Sanitario les dan los permisos a los representantes de las farmacias sin que presenten previamente la licencia que da el INH y que faculta a esos establecimientos a vender los psicotrópicos en cuestión”, explicó Sánchez.
Con un nuevo reglamento publicado en el Registro Oficial del 19 de marzo pasado, se busca que los controles en torno a la venta de las sustancias en mención, sean más efectivos.
La aplicación de la medida requerirá que los médicos se registren en el INH, para que adquieran las recetas.
“Hemos dado un plazo hasta finales de año para que se inscriban los médicos, a partir de enero del 2009, todas las ventas deben de ser justificadas bajo las recetas del INH con firma y sello del doctor responsable. Con la medida se busca frenar la venta libre y ser más rígidos en el control”, asegura Palacio.
Detalles
Consecuencias
Los efectos secundarios más frecuentes que pueden aparecer, dependiendo del metabolismo y contextura de cada persona, con el uso o administración de benzodiazepinas incluyen: somnolencia, vértigo, malestar estomacal, visión borrosa, dolor de cabeza, confusión, depresión, trastornos de la coordinación y del ritmo cardiaco, temblor, debilidad, amnesia, sueños inusuales o pesadillas, dolor de pecho.
Pruebas
En junio llegaron al laboratorio toxicológico 43 solicitudes de la fiscalía, el 40% se reciben sin una denuncia del Ministerio Fiscal. El costo de la prueba es de 40 dólares.
Residuos de la sustancia
Los residuos de la droga en la sangre se desvanecen cuando están inactivos, en la orina permanece inactivamente.
Opiniones
Juan Montenegro
Médico legista
“El método que utilizan los delincuentes al momento de delinquir es mezclar la droga con bebidas”.