- JUL. 27, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Con lástima y coraje un jubilado, que prefiere no identificarse, cuenta que fue engañado el mes pasado por una pareja que supuestamente ayudaba a personas de bajos recursos económicos. “Según los estafadores iban a repartir 10.000 dólares a personas pobres y me preguntaron si conocía a alguien que necesite ayuda... Como soy humilde, les dije que sí”, expresa el anciano.
El hombre recuerda que la pareja le enseñó los documentos que cargaban para concretar la supuesta ayuda... Después conversaron y bebieron una gaseosa, enseguida perdió la voluntad. Luego se subió al vehículo donde se movilizaba la pareja y se dirigieron a su domicilio.
“Cuando llegamos a la casa ellos me esperaron en el auto, entré y le exigí a mi esposa que me dé un cheque para cambiarlo”, cuenta el jubilado.
Relata que su esposa le contó después que ese día lo notó raro, pues él le gritó cuando le preguntó para qué necesitaba el cheque en ese momento.
“Ante mi insistencia ella accedió y me entregó el documento, sin pensar que me encontraba bajo los efectos de una droga. Luego bajé y me fui con ellos”, lamenta.
“Durante el trayecto, los delincuentes me preguntaron de todo y les respondí sin ningún reparo. Incluso, les entregué el ahorro de 4.000 dólares que teníamos con mi esposa, producto de mi trabajo y que guardábamos para comprar un vehículo”, expresa.